El lunes por la noche, en la derrota de los Azulejos de Toronto ante los Rays de Tampa Bay, Andrés Giménez protagonizó una actuación ofensiva que, dependiendo de la óptica en la que sea evaluada, puede ser considerada como la mejor de su carrera hasta el momento.
Conectó dos cuadrangulares por primera vez en las Grandes Ligas y fue prácticamente el único responsable de mantener con vida a su equipo durante el compromiso disputado en el Rogers Centre. Terminó la jornada de 4-2 con cinco carreras impulsadas y dos anotadas en la caída 8-5 de Toronto.
El primero de sus vuelacercas llegó en el segundo inning frente al abridor Drew Rasmussen. Con dos corredores en circulación, el venezolano castigó un envío que terminó del otro lado de la pared del jardín derecho para acercar a Toronto en el marcador. Más adelante, en el séptimo episodio, volvió a responder con otro batazo de cuatro esquinas, esta vez contra el relevista Ian Seymour, nuevamente hacia la banda contraria.
Aunque el resultado no acompañó a los canadienses, la noche representó un logro significativo para el camarero criollo. En siete temporadas dentro de Las Mayores, nunca había conseguido un encuentro de múltiples jonrones.
“Se siente bien. No me veo a mí mismo como un jugador de poder”, dijo Andrés Giménez a Nelson Pérez de Hispanic Sports Media. “Gracias a Dios salieron los batazos”.
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Andrés Giménez da señales de su poder ocasional
A lo largo de su carrera, Andrés Giménez ha construido su reputación principalmente gracias a su defensa, esa que lo ha convertido en uno de los mejores guantes de toda la MLB actualmente. Sin embargo, durante esta temporada también ha logrado ofrecer una contribución ofensiva bastante útil para Toronto. Luego de este compromiso ante Tampa Bay, el venezolano elevó su línea ofensiva a .252/.275/.422 con cinco jonrones y 23 carreras impulsadas en las primeras de cambio de la campaña.

La cifra de cuadrangulares ya empieza a llamar la atención si se toma en cuenta su perfil ofensivo. En sus primeras seis campañas en Grandes Ligas solamente superó la decena de vuelacercas en dos oportunidades y no lo hace desde 2023, cuando todavía pertenecía a los Guardianes de Cleveland.
De hecho, en toda la temporada 2025 apenas conectó siete jonrones con Toronto. Ahora, antes incluso de alcanzar la mitad de mayo, ya acumula cinco.
Además, la defensa sigue siendo un valor agregado permanente. Incluso en encuentros donde no responde ofensivamente, Giménez continúa impactando gracias a su trabajo defensivo, algo que le garantiza presencia diaria en el terreno.






