El Santiago Bernabéu fue un volcán. La derrota en la final de la Supercopa contra Barcelona, el despido de Xabi Alonso, la llegada de Álvaro Arbeloa y la eliminación ante Albacete en la Copa del Rey colmaron la paciencia de muchos en el estadio madrileño.
El Real Madrid no estaba en casa: era un campo rival.
Al menos durante varios minutos, álgidos, que intentaron ser silenciados por la maquinaria propagandística del club, pero que al fin y al cabo superaron la censura.

El público del Santiago Bernabéu apuntó a sus jugadores y a Florentino Pérez. La silbatina contra Vinícius, los gritos de “¡Florentino, dimisión!”, las quejas contra Jude Bellingham…
Incluso, se vio en videos cómo Vinícius se sentaba y se ponía las manos en el rostro, golpeado por las críticas de los fanáticos de su propio equipo.
La imagen impresionó, ahogando el triunfo del Madrid 2-0 sobre Levante. La gente habló. ¿Florentino escuchará?
La defensa de Arbeloa contra la reacción del Santiago Bernabéu
Tras el compromiso, Álvaro Arbeloa fue con todo contra los críticos. Sus frases más destacadas:
- “Yo sé de dónde vienen los pitos (contra Florentino) y sé de dónde vienen las campañas. Yo creo que los pitos no son de gente que no quiere a Florentino, son de gente que no quiere al Real Madrid. No me van a engañar, sé de dónde viene todo esto”.
- “Todos los madridistas somos conscientes de la suerte que tenemos de tener a Florentino de presidente, de lo que ha hecho en el club y de dónde vienen los pitos y por qué vienen”.
- “No creo que (a Vinícius) le piten de forma mayoritaria todos los partidos. Respeto muchísimo al público del Bernabéu, es una de las razones por las que este club es tan grande. Quieren la mejor versión de Vini, la que se vio hace una semana ante el Barcelona y que no se le olvide a nadie que nos ha dado varias Champions”.
Defensa cerrada de Arbeloa para su valedor y la figura del equipo más afectada por la silbatina.
Ah, pero nadie habla sobre los motivos…
Pero lo que Arbeloa nunca dirá es que la fanaticada apunta es a la actitud, no solo a los resultados. La salida de Xabi Alonso llegó en buena parte por la falta de apoyo de algunos jugadores, incluyendo a Vinicius.
Porque no pueden esconderse los gestos del brasileño cuando salió sustituido en el Clásico. Tampoco las quejas de Valverde por ser utilizado como lateral derecho. O, incluso, la desautorización de Kylian Mbappé al pasillo pedido por el entrenador tras perder contra Barcelona en la Supercopa.

La gente lo sabe. Y es injusto minimizar su reacción.
Xabi Alonso, de las grandes figuras del Real Madrid en su historia reciente, fue devorado por un vestuario quejica, de estrellas inmaduras, con poco sacrificio y muchas peticiones.
Sin apoyo del presidente, Xabi Alonso terminó fuera del club.
Y ahora, el público del Santiago Bernabéu pasó factura. ¿Cuánto tiempo durarán los reclamos?





