Cal Raleigh necesitaba una noche como la de este lunes después de una temporada 2026 que ha estado muy lejos de las expectativas generadas por su increíble campaña anterior.
El gran juego fue frente a los Phillies de Philadelphia, un equipo que llegaba a Seattle con una racha de nueve victorias consecutivas. Los Marineros terminaron imponiéndose 9-2 en T-Mobile Park y Raleigh fue el principal protagonista de una ofensiva que conectó cinco cuadrangulares.
Después de que Julio Rodríguez pusiera a Seattle arriba con un jonrón de tres carreras en la primera entrada, el receptor estrella apareció poco después ante Zack Wheeler y desapareció una recta hacia las gradas del jardín derecho para poner el marcador 5-1.
El segundo jonrón llegó en el quinto inning. Abrió la entrada con un batazo de vuelta completa y Cole Young conectó otro para ampliar la ventaja y provocar la salida de Wheeler. El abridor de Philadelphia terminó permitiendo ocho carreras, nueve hits y cinco boletos en poco más de cuatro entradas.
Por si fuera poco, en el séptimo episodio, ante Chase Shugart, Cal Raleigh volvió a mandar la pelota hacia el jardín derecho para completar el primer juego de tres jonrones de su carrera. Los tres batazos fueron conectados desde el lado izquierdo del plato, aprovechando su condición de bateador ambidiestro. Con esa actuación, se convirtió en apenas el decimotercer jugador en la historia de los Marineros con tres jonrones en un encuentro y en el segundo receptor de la franquicia en conseguirlo, después de Dan Wilson.
La línea estadística terminó siendo perfecta, yéndose de 3-3 con tres jonrones, cuatro carreras impulsadas y una base por bolas. Además, elevó su promedio de bateo de .159 a .167 y llegó a 17 bambinazos en la temporada.
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Cal Raleigh y vivió una noche que contrasta con su 2026
En 2025, Cal Raleigh fue uno de los bateadores más dominantes de todo el béisbol. Lideró las Grandes Ligas con 60 jonrones y la Liga Americana con 125 carreras impulsadas, mientras terminaba segundo en la votación al MVP detrás de Aaron Judge. Su temporada fue tan extraordinaria que estableció múltiples marcas para un receptor.
Por eso, el contraste con 2026 ha sido llamativo. Antes del partido contra Philadelphia, tenía apenas 14 jonrones y bateaba para .159. Después de los tres cuadrangulares, su promedio subió a .167 y su total de vuelacercas llegó a 17. Su OPS se mantiene en apenas .618, una diferencia enorme respecto al .948 que consiguió en 2025.
De hecho, no había tenido un juego de múltiples jonrones durante toda la temporada. Su último encuentro con dos cuadrangulares había sido en septiembre de 2025, cuando consiguió sus jonrones 59 y 60. Es decir, los tres batazos ante Philadelphia no fueron simplemente una buena noche, representaron el primer indicio de que todavía puede recuperar aquella versión estelar del año anterior.
Ahora los Marineros de Seattle esperan que los tres jonrones contra Philadelphia sean algo más que una hazaña histórica, sino que representen el comienzo de una versión de Cal Raleigh capaz de aparecer cuando su equipo más lo necesite.






