Néstor Cortés recibió una nueva oportunidad para demostrar que todavía puede ser un lanzador importante en las Grandes Ligas, pero debe validarlo mostrando un buen rendimiento sobre el montículo, cosa que se le ha hecho cuesta arriba en los últimos años.
El zurdo cubano acordó un contrato de una temporada con los Phillies de Philadelphia este jueves, un movimiento que puede representar mucho más que un simple regreso al mejor béisbol del mundo, más bien puede ser el punto de partida para recuperar la versión que alguna vez sorprendió a toda la MLB.
El acuerdo contempla un salario de $1.5 millones mientras esté en las Grandes Ligas y $250.000 si permanece en las menores. Comenzará su proceso de preparación en Clase A, después de no lanzar en las Mayores desde el 03 de septiembre de 2025.
A sus 31 años, Néstor Cortés todavía tiene argumentos para pensar en un renacer de su carrera. Si saca a relucir lo que mostró con los Yankees de Nueva York en 2021 y 2022, cuando era pieza fundamental de la rotación, se estaría hablando del resurgir de un serpentinero con nivel para estar en la élite del béisbol organizado.
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Néstor Cortés intentará renacer en Philadelphia
En 2021, después de haber pasado por Baltimore y Seattle, Néstor Cortés encontró finalmente un lugar estable con los Yankees y respondió con una efectividad de 2.90 en 22 apariciones, 14 de ellas como abridor. Fue el comienzo de una transformación que parecía difícil de imaginar años atrás.
En 2022 fue el año en que dejó de ser una agradable sorpresa para convertirse en una figura establecida. Terminó aquella temporada con récord de 12-4 y efectividad de 2.44 en 28 aperturas, acumulando 158.1 entradas y 163 ponches. Lo que más llamó la atención de su juego es que no necesitaba lanzar con una velocidad extraordinaria para incomodar a los bateadores. Su comando, sus cambios de ángulo, sus movimientos y su capacidad para romper el ritmo del bateador lo convirtieron en uno de los abridores más difíciles de descifrar de toda la MLB.
Ese rendimiento le permitió ser seleccionado para su primer Juego de Estrellas y recibir votos en la carrera por el Premio Cy Young.
Ya para 2023, las lesiones lo limitaron a solamente 12 aperturas y terminó con una efectividad de 4.97. Una distensión en el manguito rotador izquierdo lo llevó a perderse buena parte de la campaña.
En 2024 realizó 30 aperturas, la mayor cantidad de su carrera, trabajó 174.1 entradas y terminó con 3.77 de efectividad. De hecho, sus últimos siete juegos de la temporada regular arrojaron una efectividad de 1.58. Sin embargo, nuevamente apareció el problema físico con una distensión del flexor del codo izquierdo que lo sacó de acción en septiembre.
Aun así, los Yankees confiaron en él para la Serie Mundial contra los Dodgers y su regreso tuvo un desenlace que quedó grabado en la historia reciente del equipo. En el Juego 1, Freddie Freeman conectó el primer grand slam para dejar en el terreno a un equipo en la historia de la Serie Mundial, después de que Néstor Cortés entrara como relevista en la décima entrada.
Poco después, Nueva York decidió incluirlo en el cambio que llevó a Devin Williams al Bronx desde los Cerveceros de Milwaukee.
Philadelphia no necesita necesariamente que Cortés vuelva a ser un candidato al Cy Young. Si consigue recuperar su comando, volver a generar swings fallidos y demostrar que puede mantenerse saludable, puede convertirse en una pieza útil para una rotación que necesita profundidad.
Después de pasar de ser un All-Star de los Yankees a quedar fuera de las Grandes Ligas durante casi un año, el cubano de 31 años tiene una última oporunidad para volver a establecerse.






