La temporada de Jacob Misiorowski ha sido tan dominante que una actuación como la que tuvo el miércoles contra los Cachorros de Chicago resulta enormemente atípica.
El derecho de los Cerveceros de Milwaukee permitió cinco carreras limpias en apenas cuatro innings, igualando las peores cifras de su carrera tanto en carreras permitidas como en boletos. Sin embargo, incluso después de esta noche complicada, no deja de ser el principal candidato al premio Cy Young de la Liga Nacional.
Misiorowski llegó al compromiso en Wrigley Field después de haber permitido tres carreras limpias o menos en cada una de sus primeras 25 aperturas de la temporada. Esa extraordinaria regularidad terminó frente a Chicago, que consiguió castigarlo temprano y obligó al lanzador de 24 años a abandonar el encuentro después de 92 lanzamientos, 53 de ellos strikes.
Pete Crow-Armstrong recibió boleto para abrir el primer inning y, después de un out, Alex Bregman conectó un cuadrangular de dos carreras para comenzar el daño al estelar serpentinero. En el segundo episodio, Tyrone Taylor produjo otra carrera con un sencillo y “Misio” volvió a perder el control al otorgar boletos consecutivos a Crow-Armstrong y Seiya Suzuki, llenando las bases. Bregman volvió a aparecer para conectar un sencillo de dos carreras que puso a los Cachorros arriba 5-3.
Aun así, Jacob Misiorowski logró recuperarse después del turbulento inicio. No permitió más carreras en el tercero ni en el cuarto episodio. Milwaukee, además, respondió ofensivamente y terminó remontando para imponerse 9-5, por lo que la mala apertura de su as no terminó costándole la derrota al equipo.

Jacob Misiorowski falla por primera vez en 2026
Para dimensionar lo extraordinario que ha sido Jacob Misiorowski, basta con mirar sus números antes y después de esta salida. Tras las cinco carreras permitidas contra Chicago, su efectividad subió a 1.97, pero todavía se mantiene como la mejor de las Grandes Ligas. Además, llegó a 227 ponches en 155 innings, también la cifra más alta de MLB.
Registra 13.18 ponches por cada nueve innings y apenas 0.79 de WHIP durante la campaña, números que lo hacen el más claro favorito para el Cy Young de la Liga Nacional.
Por eso, esta actuación debe interpretarse más como una excepción que como una señal de alarma. El hecho de que cinco carreras limpias representen un empate con su máximo de carrera habla precisamente de lo poco habitual que ha sido verlo en problemas.
Algunos analistas explican su mala salida con las condiciones en Wrigley Field. Hubo mucho calor y humedad en el ambiente; de hecho, el propio Misiorowski reconoció posteriormente que la sensación de humedad afectó su agarre de la pelota. Para un pitcher cuya mecánica depende de una extensión particularmente larga y de una recta de enorme velocidad, cualquier alteración en el agarre puede tener consecuencias importantes sobre el comando.
El manager Pat Murphy señaló que su as no logró ubicar correctamente su recta y que tuvo problemas con su mecánica de lanzamiento. El manager también mencionó que el derecho estuvo resbalándose sobre el montículo durante los primeros compases del encuentro.
El derecho tuvo su peor noche del año, pero sus números generales siguen siendo excepcionales. Una actuación aislada en Wrigley Field difícilmente cambiará el rumbo de una de las campañas de pitcheo más impresionantes de los últimos años.





