Por primera vez en años, el nombre de Shohei Ohtani volvió a estar en el centro de la conversación por una razón que no es positiva.
El japonés atraviesa un bajón ofensivo con los Dodgers de Los Ángeles que ha llamado la atención en la MLB. Por primera vez desde 2022, el cuatro veces MVP se ha ido en blanco en cuatro juegos consecutivos, una situación que contrasta enormemente con la regularidad que ha caracterizado su carrera.
La actual racha ofensiva negativa de Ohtani se resume en un 0-14 en sus últimos cuatro compromisos, su peor seguidilla sin hits en cuatro años. En ese tramo, también ha tenido dificultades evidentes para hacer contacto sólido, algo que incluso el propio cuerpo técnico ha reconocido como un tema mecánico momentáneo. A pesar de ello, el dirigente Dave Roberts ha reiterado su confianza en que el japonés encontrará los ajustes necesarios para revertir la situación.
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Shohei Ohtani en un bajón atípico
Hablar de Shohei Ohtani es hacerlo de uno de los peloteros más consistentes y completos de todos los tiempos. Su capacidad para impactar tanto desde el montículo como en la caja de bateo lo ha convertido en un jugador único en la historia reciente del béisbol. En 2026, antes de esta sequía, el japonés venía de establecer una racha de 53 juegos consecutivos embasándose, una de las más largas en la historia de la franquicia.
Justamente su racha negativa ha coincidido con un nivel pletórico desde el montículo, sobresaliendo como el mejor abridor de toda la Liga Nacional. En cinco salidas, todas de calidad, ha lanzado 30.0 entradas en las que ha permitido 17 imparables, par de carreras limpias permitidas y una efectividad de 0.60 con 0.86 de WHIP con .160 de OBA.
A su vez, el slump del japonés no se presenta de manera aislada, sino que coincide justamente con un momento colectivo complicado para la ofensiva de los Dodgers, la cual ha atravesado una sequía de producción y batazos de poder. El equipo llegó a encadenar seis juegos sin cuadrangulares, algo que no ocurría desde 2014, además de registrar dificultades para batear con corredores en posición de anotar.
En ese contexto, la ausencia de la producción superlativa que suele ofrecer Shohei Ohtani pesa aún más, pues ha cuadrado con el slump colectivo de la organización.
Aun así, dentro del clubhouse se mantiene la calma, presumiendo de un balance positivo de 21-13. Jugadores como Freddie Freeman han reconocido el bajo rendimiento colectivo, asumiendo la responsabilidad y apuntando a una pronta recuperación del grupo.
El propio Ohtani ha demostrado a lo largo de su carrera que sabe salir de este tipo de momentos. Históricamente, sus ajustes llegan rápido, ya sea modificando su timing o corrigiendo detalles en su mecánica.






