Si Dodgers de los Ángeles planean repetir como campeones de la Serie Mundial, deben evitar darle toda la responsabilidad a su estrella Shohei Ohtani, o de lo contrario podrán olvidarse del bicampeonato.
Después de que el astro japones, junto con el jonrón de oro de Freddie Freeman, les diera un gran triunfo en el Juego 3, Ohtani no rindió como se esperaba desde el montículo y la la ofensiva californiana nunca apareció para caer 6×2 ante Azulejos de Toronto, por lo cual el Clásico de Otoño tendrá que volver a Canadá.

Aunque Ohtani permitió un cuadrangular de dos carreras de Vladimir Guerrero Jr en la tercera entrada, pudo contener a la ofensiva de Toronto durante seis entradas completas, pero el equipo no logró descifrar a Shane Bieber, quien brilló al tolerar solo una carrera limpia en cinco entradas y un tercio.
Luego, el bullpen de los Dodgers terminó de inclinar la balanza a favor de Azulejos, cuando armaron un rally de cuatro carreras en la séptima entrada, dos de ellas a la cuenta de Shohei Ohtani, quien perdió su primer encuentro de Postemporada.

Pero más allá de que nuevamente el relevo intermedio afrontó problemas frente al ataque de Toronto, el equipo sufrió la falta de trueno por parte de su ofensiva, que solamente saca su mejor potencial cuando Ohtani brilla con el madero. Los Dodgers apenas conectaron seis imparables en todo el partido. Ninguno del japonés.
Aunque lograron anotar la primera carrera de partido con un elevado de sacrificio de Kike Hernández, Los Ángeles no aprovecharon sus pocas oportunidades para producir carreras. En la sexta entrada, pusieron corredores en primera y segunda con sólo un out, pero Mason Fluharty retiró a los siguientes dos bateadores.

Cansancio del Juego 3 superó a Shohei Ohtani
A punto de comparación, el bateo de Toronto se sacudió rápidamente la derrota de partido gracias a su demoledora ofensiva, que una vez más se lució como ha ocurrido a lo largo de esta Postemporada al batear 10 hits e irse de 9-3 con hombres en posición anotadora.
También se debe tomar en cuenta que, si bien ambos equipos vinieron de protagonizar el encuentro más largo en la historia de una Serie Mundial, fue el cuadro local quien pareció más agotado y sin energía para el Juego 3, situación que los Azulejos no desperdiciaron.

Shohei Ohtani, quien se embasó en sus nueve turnos durante ese titánico choque, no solamente cargó con la derrota como lanzador, sino que con el bate se fue 3-0 con dos ponches y un boleto negociado. De los seis hits que dieron en el juego, dos fueron de Freeman, y uno por cabeza de Hernández, Edman, Betts y Muncy.
Dicho cansancio también se notó en relevistas que lanzaron en esa fatídica séptima entrada, Anthony Banda y Blake Treinen, quienes toleraron tres de los cuatro imparables que toleró el bullpen californiano después de que Ohtani abandonara el partido.
También puedes leer: Azulejos se impone a Ohtani desde la lomita y asegura que la Serie Mundial regrese a Toronto
Síguenos en nuestro Instagram: Hispanic Sports Media






