Los Padres de San Diego se encuentran en un momento agridulce en el inicio de la temporada 2026 de la MLB, presumiendo de en su récord de 10-6, pero con una clara preocupación y es la de la inesperada salida de Nick Pivetta en la victoria 7-2 sobre Colorado por una presunta lesión.
El derecho, as de la rotación del combinado religioso, abandonó el juego en la cuarta entrada debido a rigidez en el codo de lanzar, una situación que obliga al equipo a actuar con suma cautela para cuidar a su principal referente de pitcheo.
Con 33 años de edad, Pivetta había mostrado dominio absoluto en sus primeras tres entradas del duelo, retirando a los nueve bateadores que enfrentó. Sin embargo, durante su labor comenzó a evidenciar señales físicas que encendieron las alarmas Su recta de cuatro costuras registró 92.2 millas por hora en su último envío, una cifra inferior a su promedio de temporada, lo que evidenciaba un posible problema. Antes incluso de ese lanzamiento, el coach de pitcheo Rubén Niebla ya había solicitado apoyo desde el bullpen, anticipando una posible emergencia.
Tras ese pitcheo, el dirigente Craig Stammen y el trainer Mark Rogow se dirigieron al montículo y, luego de una breve conversación, el lanzador abandonó el encuentro. Posteriormente, el propio serpentinero reconoció que no se sentía al cien por ciento.

Padres de San Diego pierden profundidad con la lesión de Nick Pivetta
Hay que tener en cuenta que la salida de Nick Pivetta es especialmente preocupante por el contexto de los Padres de San Diego, los cuales enfrentan la ausencia de otro brazo clave en su rotación: Joe Musgrove. La rotación, que ha sido uno de los pilares del equipo en este inicio de campaña y ahora queda vulnerable.
En términos estadísticos, Pivetta no había tenido el mejor comienzo de temporada -sobre todo por su primera salida en la que recibió castigo-, con récord de 1-2 y efectividad de 5.54, pero su experiencia y su formidable rendimiento en las últimas dos campañas lo dejan en un pedestal entre los mejores de la Liga Nacional. Además, su contrato firmado en febrero de 2025 por 55 millones de dólares refleja la confianza que la organización depositó en él como abridor principal del quinteto.
La preocupación principal radica en la naturaleza de la lesión. Las molestias en el codo de un lanzador siempre representan un riesgo significativo, especialmente considerando antecedentes recientes del propio lanzador, quien ya estuvo en la lista de lesionados en 2024 por una distensión en el flexor del mismo brazo.
Para Nick Pivetta, el desafío también es personal. En un año clave dentro de su contrato, cada apertura representa una oportunidad para consolidar su valor dentro de la organización. Ahora, su prioridad pasa por recuperarse plenamente y evitar que una molestia se convierta en una lesión de mayor gravedad.






