En la noche del martes en Petco Park, el duelo entre los Padres de San Diego y los Piratas de Pittsburgh se terminó definiendo por un batazo del dominicano Oneil Cruz; cuando todo parecía destinado al extrainning por quien estaba subido a la lomita.
El toletero quisqueyano apareció con dos outs en la novena entrada para conectar el cuadrangular que le dio a los Piratas de Pittsburgh una victoria por 1-0 sobre los Padres, dejando fría a toda la fanaticada local. Conectó un lanzamiento que viajaba a 98 mph y lo convirtió en una línea que terminó detrás de la cerca del jardín derecho. El batazo recorrió 379 pies y salió del bate a 111.8 mph. Fue el jonrón número 17 de Cruz en la temporada.
El encargado de intentar mantener el empate era Mason Miller, quizás quien es cosiderado el cerrador más dominantes de toda la MLB durante 2026. El derecho había construido una racha en la que no permitía un jonrón desde el 05 de agosto de 2025, cuando Lourdes Gurriel Jr. lo castigó con un cuadrangular para Arizona. Antes de enfrentarse a Cruz, Miller había pasado 73 apariciones consecutivas sin permitir un vuelacercas y acumulaba 76.2 entradas sin recibir uno.
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Oneil Cruz encontró la manera de vencer a Mason Miller
Lo particular de la conexión es que Oneil Cruz no necesitó un lanzamiento cómodo para mandarla a volar. Miller colocó la pelota abajo y adentro, pero el bateador de Pittsburgh logró generar una conexión de más de 110 mph.
Según Statcast, el dominicano llegaba al encuentro con una velocidad promedio de salida de 95.8 mph, un porcentaje de hard hits de 57.9 % y una tasa de barrels de 17.9 %.
La derrota de Miller está lejos de interpretarse como una señal de que su dominio desapareció. Una racha de más de un año sin permitir jonrones no se construye por casualidad y su temporada 2026 continúa siendo extraordinaria. Antes de esta actuación tenía una efectividad de 0.96 en 54 apariciones, luciendo como el favorito para el premio al Relevista del Año de la Liga Nacional.
Lo ocurrido, por el contrario, demuestra lo impredecible que puede ser el béisbol incluso cuando un lanzador parece tener el control absoluto de todas las situaciones.






