Los Mellizos de Minnesota tomaron una decisión que parecía impensable cuando Simeon Woods Richardson era considerado una de las piezas más prometedoras de su sistema de Ligas Menores hace algunos años. La organización designó para asignación al lanzador derecho de 25 años, cerrando un ciclo marcado por altas expectativas y oportunidades constantes que nunca surtieron los efectos esperados.
La noticia llegó después de varios meses complicados para el serpentinero, quien atravesaba la peor temporada de su carrera. En 12 apariciones durante la campaña 2026, incluyendo 10 aperturas, no pudo conseguir una sola victoria y acumuló siete derrotas. Su efectividad se disparó hasta 7.74, mientras que las 41 carreras limpias permitidas que había recibido al momento de la decisión representaban la cifra más alta de toda la Liga Americana.
El movimiento es la clara muestra de frustración por parte de una organización que durante años apostó por el desarrollo del derecho y le brindó múltiples oportunidades para establecerse como parte importante de su cuerpo de abridores.

Simeon Woods Richardson no logró consolidarse con Mellizos de Minnesota
La historia de Simeon Woods Richardson con los Mellizos de Minnesota comenzó mucho antes de su debut en MLB. El lanzador fue originalmente seleccionado por los Mets de Nueva York en la segunda ronda del Draft de 2018, pero posteriormente pasó por los Azulejos de Toronto antes de llegar a Minnesota como parte del intercambio que involucró al abridor José Berríos en 2021.
Desde ese momento, el norteamericano fue visto como uno de los brazos con mayor potencial en la franquicia.
Su debut en Grandes Ligas llegó en 2022, aunque fueron las temporadas siguientes las que le permitieron ganar mayor protagonismo. Durante 2024 logró establecerse como una opción regular para el equipo y comenzó a ocupar un lugar estable dentro de la rotación abridora.
Entre las campañas 2024 y 2025 registró marca combinada de 12 victorias y nueve derrotas con efectividad de 4.11, números que, sin ser espectaculares, le permitieron demostrar que podía cumplir funciones como abridor de la parte media o baja de la rotación.
Sin embargo, el salto definitivo nunca llegó. Aunque Simeon Woods Richardson consiguió mantenerse en las Grandes Ligas durante las últimas temporadas, jamás logró transformarse en el abridor de élite que muchos proyectaban cuando era prospecto.
Ahora, buscará un nuevo contrato en otra organización mientras intenta recuperar su mejor versión para amarrar un lugar en algún roster de 26 jugadores.






