Viniendo de una noche formidable ante los Tigres de Detroit, en la que fue figura de los Mets de Nueva York con grand slam y triple remolcador, Juan Soto siguió consolidando su gran estado de forma en los últimos 11 juegos, trecho en el cual registra más de .370 de promedio con cinco cuadrangulares y 18 producidas.
Desde el momento en el que firmó su megacontrato por 15 años y $765 millones con los neoyorquinos, Soto ha sido objeto de expectativas exageradas por parte de los fanáticos, muchos alegando que al cobrar tal cantidad de dinero debía rendir conforme a ello.
A lo largo de la fase regular, las críticas se enfocaron en su promedio de bateo, el cual ha sido más bajo de lo habitual. Sin embargo, se ha destacado como un toletero de poder con gran peso dentro del lineup del manager Carlos Mendoza, aportando tanto conexiones de cuatro esquinas como buen corrido de bases que lo ha hecho registrar su máximo de carrera en estafadas.

Juan Soto entra en privilegiado club de leyendas
Tras más de 130 partidos, el jardinero dominicano se convirtió en el primer latino en la historia, y apenas el cuarto pelotero en lograrlo en toda la MLB, que logra en una temporada 35 o más jonrones, 25 o más bases robadas y 110 o más bases por bolas, marca que solo han alcanzado leyendas como Barry Bonds, Jeff Bagwell y Chipper Jones.
Entre lo positivo de su rendimiento en 2025, también hay algunos puntos negativos. Su promedio de bateo no ha sido el mejor, rondando entre .240 y .260 por gran parte de la zafra, mientras que su OBP está debajo de lo que algunos esperaban. No obstante, su aporte general al equipo ha sido de suma importancia, estando enfocado no tanto en la cantidad de incogibles, sino en la calidad de los batazos.
Encabeza a los Mets en jonrones y carreras anotadas, con 26 y 102 respectivamente. Asimismo, está en camino a su primera temporada 30-30, a la vez que figura entre los porcentajes más altos de la liga en barrels (18.0) y hard hits (56.2).
Su mes de agosto fue especial, mejorando considerablemente sus promedios después de unas semanas en las que estuvo apagado. En dicho mes, bateó para .277 con OPS de 1.009 y 10 jonrones, 22 carreras impulsadas, 27 anotadas y 27 boletos.






