Durante la pretemporada, Francisco Álvarez reveló que debió cambiar radicalmente su dieta para llegar al 2026 en un mejor estado de forma.
El careta de Mets de Nueva York confesó que lo más difícil resultaron las arepas cocinadas por su madre. A cambio, le prepararon batatas, pollo y brócoli asado sazonado con pimienta; pero gracias a ello, perdió aproximadamente 4.5 kilos y expresó que pretende mantenerse entre 102 y 117 kilos este año.

Si bien Álvarez no comenzó la temporada baja con la intención de bajar de peso, esperaba estar más saludable en general. Con 24 años, se convirtió en el receptor del futuro de los Mets durante casi una década, con destellos de su potencial como su temporada de novato, donde conectó 25 cuadrangulares a los 21 años.
No obstante, Francisco Álvarez tuvo bajones notables, como una decepcionante temporada 2024 y una serie de lesiones, incluyendo tres cirugías de mano o muñeca en un período de 19 meses que afectaron su desempeño, que incluyó un paso por Ligas Menores antes de regresar a finales de agosto para un gran cierre de temporada.

Pese a que su carrera, hasta los momentos, se puede definir como una “montaña rusa”, el criollo todavía tiene el talento y la juventud para dar el siguiente paso, tal como lo indicó el entrenador de receptores de los Mets, JP Arencibia, quien aseguró que, si consigue la mejor versión de sí mismo, Álvarez se volverá una superestrella.
Para los entrenadores de Álvarez, eso significa simplificar las cosas en el plato. En el 2024, durante los entrenamientos de primavera, se esforzó por enviar más pelotas al campo contrario, lo que resultó en un promedio de bateo más alto, pero mucho menos poder.
Arencibia: Francisco Álvarez puedes convertirse en una superestrella
El verano pasado, Francisco Álvarez se esforzó por redescubrir lo que le funciona. Eso significaba aceptar perseguir pelotas fuera de la zona de vez en cuando; así como tolerar los ponches con el objetivo de enviar más pelotas por encima de las vallas.
Defensivamente, Álvarez se esforzó por recuperar su “base”, como lo expresó Arencibia, estabilizando su cuerpo para moderar sus movimientos tanto como lanzador como receptor. El entrenador lo comparó con conducir un Rolls-Royce con una llanta pinchada. Una vez que Álvarez corrigió el problema, la llanta se infló.

Estos representan el tipo de comentarios optimistas que circulan por Florida y Arizona en esta época del año, cuando cualquiera puede ver a alguien como Álvarez y apreciar todo su potencial sin siquiera notar sus defectos. Nada de esto significa nada a menos que pueda producir resultados tangibles durante la temporada.
Eso convierte la pérdida de peso de Francisco Álvarez en una señal temprana de que los resultados tangibles todavía están a su alcance. “Cuando veo eso, veo el compromiso. Más que nada, eso busco: alguien comprometido a sacar la mejor versión de sí mismo. Y eso me motiva”, expresó Arencibia.
El careta bromeó sobre su nueva dieta, diciendo que si conecta 30 jonrones este año, le pedirá a su madre que lo celebre cocinando arepas para “desayuno, almuerzo y cena”. “Se trata de mantenerme constante con mi rutina, constante conmigo mismo, constante en todo. Y salir a jugar béisbol”, sentenció Álvarez.
También puedes leer: Real Madrid goleó 4-1 a la Real Sociedad y es líder de LaLiga
Síguenos en nuestro Instagram: Hispanic Sports Media






