Eduardo Rodríguez ha sido uno de los pocos abridores capaces de controlar a los actuales bicampeones de la MLB y a los principales candidatos para volver a alzarse con los máximos honores al final de la vigente zafra, los Dodgers de Los Ángeles.
En cuatro aperturas contra Los Ángeles, el zurdo venezolano tiene récord de 2-0, con 21 hits permitidos, dos cuadrangulares, seis carreras, seis boletos y 22 ponches en 24.0 entradas. Esos números se traducen en una efectividad de 1.88 y un WHIP de 1.12, además de 8.3 ponches por cada nueve innings.
El combinado dirigido por Dave Roberts cuenta con una de las ofensivas más profundas de Las Mayores y, después de conquistar las Series Mundiales de 2024 y 2025, volvieron a entrar en 2026 con el cartel de principal candidato para mantenerse en la cima. Sin embargo, “E-Rod” parece haber encontrado la manera de convertir ese lineup en una versión mucho más vulnerable.
En la actuación más reciente volvió a demostrarlo. El pasado domingo lanzó siete entradas y permitió cinco hits y dos carreras, mientras ponchaba a nueve bateadores, su mayor cantidad en un encuentro esta temporada. Entre sus víctimas estuvieron Teoscar Hernández, quien se ponchó tres veces, y Shohei Ohtani, quien fue retirado por la vía de los strikes en dos ocasiones.
El resultado fue una victoria de Arizona por 4-2.
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Eduardo Rodríguez y la paternidad con los Dodgers de Los Ángeles en 2026
Lo llamativo no es solamente que Eduardo Rodríguez haya tenido una buena tarde contra los Dodgers. Es la consistencia que ha mostrado cada vez que le ha tocado enfrentarlos.
Y el contraste con el año pasado llama todavía más la atención, pues viene de permitir ocho carreras, seis de ellas limpias, en sus dos aperturas contra Los Ángeles en 2025. Ahora la historia es completamente diferente.
El zurdo no necesita dominar exclusivamente a través de los ponches. Ha conseguido limitar el daño, trabajar profundamente en los compromisos y evitar que los grandes nombres del lineup conviertan sus oportunidades al bate en carreras. En su salida del domingo, por ejemplo, necesitó 115 lanzamientos para completar siete episodios, la cifra más alta que había realizado en un juego durante la campaña y apenas dos por debajo del máximo de su carrera.
Los Dodgers llegaron a esta serie como líderes del Oeste de la Liga Nacional y con un OPS colectivo de .766, el segundo mejor registro de MLB.
Por eso, lo que está haciendo Eduardo Rodríguez tiene un peso especial. No se trata simplemente de tener buenos números contra un rival divisional, se trata de haber encontrado una fórmula para dominar a una organización que está llamada para pasarle por encima a “todos” en octubre.






