Aunque el recién concluido Clásico Mundial se convirtió fue un rotundo éxito que permitirá la expansión del béisbol a nivel global, todavía tiene muchas cosas por mejorar.
Una de las más importantes radica en la restricción de los lanzadores, situación que afecta a la selecciones, especialmente en las instancias finales del torneo. Un ejemplo de ello se vio con el cerrador de Estados Unidos Mason Miller, quien no lanzó en la Final que su equipo perdió ante Venezuela 3×2.
“Un homenaje a los Padres. Si hubiéramos tomado la delantera, habría entrado. Pero no iba a ponerlo a lanzar con el score empatado”, expresó el manager del equipo de Estados Unidos, Mark DeRosa cuando se le preguntó por qué Miller no lanzó.

Miller actuó en dos ocasiones durante los últimos cinco días anteriores. Ante este escenario, su equipo Padres de San Diego solicitó que solo lo utilizaran su fuera absolutamente necesario, en este caso, una situación de salvado. Por ello, el lanzallamas observó impotente desde el bullpen cómo su equipo perdía el Clásico Mundial.
Pero dos obstáculos impiden que el Clásico alcance su máximo potencial: la creciente dificultad para asegurar los contratos y el número de jugadores que no participaron por este motivo; y el ya mencionado uso de los lanzadores y la constante preocupación de los directivos de los equipos por su salud.
Este último torneo en particular demostró lo involucrados que están los fanáticos de todo el mundo, gracias a los enormes niveles de popularidad alcanzados. Incluso lo jugadores de Estados Unidos comenzaron a comprender la importancia de la competición internacional, comprometiéndose plenamente.
Los problemas que debe enfrentar el Clásico Mundial
El día de la final, el manager de Venezuela Omar López, cuyo manejo del bullpen fue clave en la conquista del primer Clásico Mundial para la Vinotinto del béisbol, recibió mensajes de texto de tres equipos diferentes que le imploraban que no usara a sus relevistas por segunda noche consecutiva.
Tras comunicarle a su esposa de esta situación, se acostó nuevamente para ordenar sus ideas antes de tomar una decisión. “¿Sabes qué? Voy a contestarle a esta gente. Voy a luchar por estos jugadores”, le indicó con firmeza Lopez a su esposa.
Para muchos de los jugadores, este torneo tiene un valor igual, o superior, a su temporada en Grandes Ligas. El futuro integrante del Salón de la Fama, Albert Pujols, habló abiertamente sobre cómo dirigir a la República Dominicana durante el torneo de este año fue la mejor experiencia de su vida en el beisbol.

Por su parte Roman Anthony y Gunnar Henderson, jóvenes con un futuro prometedor, afirmaron que aprovecharían cada oportunidad de jugar en el Clásico Mundial. Tarik Skubal, agente libre a punto de firmar el contrato más grande para un pitcher, se mostró indeciso sobre si volver a abrir un juego con Estados Unidos.
Incluso, antes de ganar el campeonato para su país, Ronald Acuna Jr declaró que esto representa algo más importante que cualquier cosa que logre en las Grandes Ligas. “Amo mucho a Atlanta, pero antes de jugar en Atlanta, nací en Venezuela. Venezuela hizo a Ronald Acuña Jr”, afirmó
Eduard Bazardo (Marineros de Seattle), Angel Zerpa (Cerveceros de Milwaukee) y Daniel Palencia (Cachorros de Chicago), disputaron su segundo juego consecutivo con Venezuela, entrando como relevo de un muy efectivo Eduardo Rodriguez para contener a la toletería norteamericana en el juego por el título.
¿Qué puede hacer los organizadores?
Pese a que todavía se desconoce la cifra de audiencia de ese juego, el Clásico Mundial de este año contó con cuatro de los cinco juegos más vistos del torneo, según la MLB. Solo la Semifinal entre Estados Unidos y República Dominicana promedió un récord de 7.4 millones de espectadores.
El Clásico estableció un récord de asistencia de 1.306.414 espectadores en 2023; este año lo superó con 1.619.839. Hasta las semifinales, las publicaciones en redes sociales de las cuentas oficiales de la MLB, MLB en Español y el Clásico Mundial de Beisbol generaron más de 2,240 millones de visualizaciones a nivel mundial.
Cómo lograr que su disponibilidad responda a ese entusiasmo, de manera que satisfaga a los equipos y agentes con intereses contrapuestos, constituye una incógnita. Una posibilidad está en un cambio de fechas, que podría probarse en 2028.

Un ejemplo para el Clásico Mundial está en los Juegos Olímpicos de Verano se celebrarán en Los Ángeles ese año, lo que impulsará una gran campaña para que los jugadores de las Grandes Ligas participen. Si esto se concreta, la MLB extendería su receso del Juego de Estrellas para darle cabida.
La participación de los jugadores estrella, en particular de Estados Unidos, Venezuela y República Dominicana, probablemente resulte similar a la del Clásico. Las circunstancias de los Juegos Olímpicos también podrían servir de modelo para que el torneo se traslade su torneo a mediados del verano.
“A medida que el beisbol sigue evolucionando, hablamos de torneos a mitad de temporada en general. Y, sin duda, si decidiéramos tomar en serio la idea de un torneo a mitad de temporada, ésta sería una oportunidad ideal”, declaró el comisionado de la MLB, Rob Manfred, a The Press.
Restricción de lanzadores, el problema de nunca acabar
Si esto afectará el uso de los pitchers se mantiene como una incógnita. Según DeRosa, los lanzadores estarían mejor preparados y más concentrados para el Clásico Mundial. “Tendríamos que lidiar con muchas menos restricciones y directrices para los lanzadores si se trasladara a mitad de temporada”, agregó,
Algunos coaches, jugadores y agentes consultados por ESPN coincidieron, señalando que los abridores estarían en plena forma para entonces y no tendrían que cumplir con objetivos específicos con la temporada regular a la vuelta de la esquina.
Sin embargo otros se opusieron, señalando que los lanzadores estarían mucho menos frescos para entonces y que los temores de sus equipos no desaparecerían. “No ven ninguna ventaja en esto. Solo ven desventajas” sobre los equipos que veían a sus pitchers participar en el torneo, indicó un oficial del Clásico.

Debido a que los equipos de Grandes Ligas pagan a los jugadores por sus servicios, trabajar en otro lugar representa un problema para ellos, especialmente en el caso de lanzadores. Aunque no pueden evitar que sus estrellas participen (siempre que estén sanos y con contratos vigentes), nada les impide dictar su uso en él.
A causa de ello, Shohei Ohtani no pudo lanzar para Japón, o Skubal realizó una sola apertura; que Jose Álvarez, quien llevaba tres años sin jugar en MLB y que recientemente lanzó en una liga amateur, fuera incluido en la lista de Venezuela; y el motivo por el cual Mason Miller no pudo lanzar en un momento decisivo.
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