El ABS tuvo un papel protagónico durante la temporada 2026 de la MLB y, por supuesto, en las series de Wild Card, en las que por primera vez el sistema automatizado de revisión de bolas y strikes formó parte de una postemporada.
El sistema revirtió el 54% de los lanzamientos desafiados durante su primera campaña en las Grandes Ligas. La efectividad fue diferente dependiendo de quién realizara el reclamo; los catchers acertaron el 59% de sus desafíos, los bateadores el 49% y los lanzadores el 40%.
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ABS en el Wild Card: los porcentajes que dejó la postemporada
Antes de comenzar la postemporada, MLB había destacado que los Phillies eran el equipo con mejores resultados de las Grandes Ligas en el indicador “Overturns vs. Expected”, mientras que los Cachorros llegaban como el conjunto de playoffs con mayor porcentaje de desafíos ganados, con 59%.
Los Padres, en cambio, habían ganado exactamente la mitad de sus desafíos durante la temporada regular, mientras que sus bateadores tenían un 45% de efectividad y sus catchers un 54%. En el otro cruce de la Liga Americana, los receptores de los Medias Blancas habían ganado solamente el 49% de sus desafíos, aunque habían utilizado más retos que cualquier otro grupo de catchers en MLB.
Ese componente estratégico quedó especialmente expuesto en Atlanta, donde los Phillies llevaron uno de sus desafíos hasta el momento de mayor presión posible.
El momento más recordado del ABS en el Wild Card llegó en el Juego 2 entre los Phillies y los Bravos. Philadelphia llegó al décimo inning con ventaja de 4-3 y Andrew Painter enfrentó a Dominic Smith con dos outs y dos corredores en circulación.
Con cuenta de 0-2, Painter lanzó una recta que el umpire de home, Adam Beck, consideró bola. Sin embargo, J.T. Realmuto decidió utilizar el último desafío de los Phillies. La revisión determinó que el lanzamiento había tocado el borde interno de la zona y modificó la decisión a strike tres, terminando el encuentro y asegurando la victoria de Philadelphia.
La jugada tuvo una relevancia histórica, pues fue el primer desafío de ABS que terminó un juego en la historia de la postemporada de MLB. Además, permitió que los Phillies forzaran un tercer partido en la serie frente a Atlanta.
Antes de comenzar los playoffs, J.T. Realmuto había registrado 70 desafíos acertados de 86, equivalente a un 81% de efectividad, la mejor cifra entre los catchers que habían realizado al menos 20 desafíos durante la temporada regular.





