Los Cerveceros de Milwaukee continúan escribiendo una temporada histórica en las Grandes Ligas y consiguieron otro hito al alcanzar las 98 victorias este domingo, tras imponerse por 3-0 a los Orioles de Baltimore.
Con esa victoria, la franquicia estableció un nuevo récord de triunfos en una campaña en la historia del club. Lo más llamativo de su extraordinario rendimiento es que lo han conseguido con una ofensiva que se encuentra entre las menos productivas en cuanto a jonrones en la MLB.
El conjunto dirigido por Pat Murphy no solo consiguió superar las 97 victorias de la temporada anterior, sino que también consolidó su posición como el equipo con el mejor registro de las Grandes Ligas.
Además, ya había asegurado su cuarto título consecutivo de la División Central de la Liga Nacional, una muestra de la consistencia que ha caracterizado a la organización durante los últimos años.
Cerveceros de Milwaukee con una temporada de ensueño
En una época en la que los batazos de cuatro esquinas tienen un peso determinante en la producción ofensiva, Milwaukee ha encontrado una fórmula diferente para competir al máximo nivel.
En mayo, los Cerveceros ocupaban el último lugar de las Grandes Ligas en jonrones, con apenas 33 cuadrangulares en ese momento de la temporada. Hoy en día siguen con la cifra más baja con 148.
Mientras numerosos equipos buscan generar carreras a través del poder de sus bateadores, Milwaukee ha construido buena parte de su éxito mediante el contacto, el corrido de bases y la capacidad de aprovechar las oportunidades con hombres en base.
Un boleto, un sencillo, un avance de corredor o un batazo oportuno pueden convertirse en elementos decisivos cuando el equipo mantiene la capacidad de ejecutar en los momentos importantes.
En el encuentro que les permitió alcanzar las 98 victorias, los Cerveceros fabricaron una carrera en el segundo episodio, cuando Jake Bauers recibió un boleto, avanzó por un rodado y anotó gracias a un sencillo de dos carreras de Cooper Pratt. Posteriormente, William Contreras conectó un cuadrangular solitario de 403 pies en el cuarto inning. Pratt volvió a responder con una carrera impulsada en el séptimo episodio, lo que completó la victoria por 3-0.
El resultado refleja una de las características de este equipo y es la posibilidad de ganar partidos con una combinación de ejecución ofensiva y dominio desde el montículo, por supuesto.
Aunque Contreras aportó el batazo de poder, las otras anotaciones llegaron mediante situaciones de juego que no dependieron de un jonrón.
El pitcheo, otro argumento del récord de Milwaukee
Si la ofensiva ha encontrado formas de competir sin depender del poder, el cuerpo de lanzadores también ha tenido un papel fundamental en el éxito de la organización.
Jacob Misiorowski fue el abridor de los Cerveceros en el encuentro frente a Baltimore. Trabajó tres entradas sin permitir carreras, concedió un hit y ponchó a cuatro bateadores en una apertura planificada para que durara poco. Al momento del choque, “Misio” lideraba las Grandes Ligas en efectividad, con 1.86, y en ponches, con 247.

Su actuación fue respaldada por el trabajo del bullpen. DL Hall lanzó una entrada y dos tercios, mientras que Trevor Megill se encargó del noveno episodio para registrar su salvamento número 29 de la temporada. En conjunto, los Cerveceros de Milwaukee limitaron a los Orioles a cuatro imparables y consiguieron su segunda blanqueada consecutiva frente al mismo equipo.
Las 98 victorias representan un nuevo techo para la franquicia de Milwaukee en una temporada regular, superando las 97 conseguidas el año anterior.






