El Atlético de Madrid vence sobre la bocina a la Real Sociedad para evitar perder el tren liguero
El Atlético de Madrid es ese, el de “nunca dejes de creer”, ayer lo volvió a demostrar en un escenario siempre complicado, el Reale Arena, con un equipo txuriurdin que es históricamente uno de los conjuntos de la zona media alta de La Liga.
La Real Sociedad ya se merendó a los atléticos en la final de la Copa del Rey del pasado año, consiguiendo un título más para las vitrinas blanquiazules y sellando a su vez una temporada aciaga de los rojiblancos que arrancaron siendo el equipo que más dinero había invertido dentro del fútbol español. Muchas cuentas pendientes por tanto que se iba a empezar a saldar este fin de semana.
Ajustes en la parcela defensiva desde el comienzo
Decididamente el Cholo Simeone estaba decidido a que su equipo no cayera en errores pasados que le están penando en este inicio de temporada. Los errores y desajustes defensivos le han hecho perder puntos a los atléticos y tener un 0 en el casillero Champions.
Así las cosas, el Atlético de Madrid formó de inicio con tres centrales: Pubill, Hancko y Romero, intentando dar solidez y consistencia a la zaga con un muro de quilates. El sistema funcionó, no hay más prueba de ello que el hecho de que el Atlético no encajó gol ante la Real Sociedad, pero ayer lo que no terminaba de carburar era el ataque.
Una prueba palpable de que el Atlético de Madrid no carburaba en ataque fue que los rojiblancos no tiraron al arco de Remiro en toda la primera mitad. A su vez, la Real Sociedad llevaba el domínio del partido, las cosas no pintaban nada bien para los del Cholo Simeone que ahora que veía solidez defensiva carecía de brillantez arriba. Los madrileños eran verticales pero se ahogaban en el área de Remiro. Por su parte, los de San Sebastián, con Sucic especialmente, tuvieron un último cuarto de hora de primera parte donde los rojiblancos casi sucumben.
Los cambios siempre sonríen al Cholo
La segunda parte era el momento de la revolución. Un empate o una derrota en San Sebastián podía suponer la crisis en el Metropolitano y la vuelta de unos fantasmas de tirar media temporada antes de navidades que ya han sacudido a los rojiblancos los dos últimos años.
En el segundo tiempo el Cholo Simeone decidió poner su toque de revolución cuando las cosas se complican, cuando los once que están en el campo no encuentran el camino para resolver la contienda. Simeone fue dando pinceladas escorando a banda a Lookman y poniendo en punta a Kang In Lee.
La Real Sociedad seguía llegando con más peligro y finalmente el Cholo abrió la lata de los cambios y saltaron al terreno de juego Cardoso, Koke y Jonathan David los tres a la hora de partido, sustituyendo a Kang In Lee, Llorente y Baena. También los donostiarras movieron banquillo pero sería el Cholo quien daría con la tecla. Pese a que puede parecer una locura retirar de un tirón del campo a dos jugadores de la talla de Baena y Llorente, el partido pedía otro estilo de juego para que el Atlético sacara réditos, un partido de posesión muy larga y contemporizar, y lo cierto es que Koke cubrió esta necesidad.
Cardoso y Grimaldo empezaron a avisar con sendos disparos que marcharon fuera. Lookman también fue al banco para que Arnau tomara posición en el campo. Koke y Cardoso pausaban y maduraban el juego mientras Arnau propiciaba las contras junto a Grimaldo y precisamente de la mano de este último llegaría el primer gol. O más bien de la mano hecha por Ochieng provocando el penalti que Grimaldo marcaría.
Con el 0-1 en el marcador la Real Sociedad extrañamente se vino abajo. El gol vino en el 84´de partido y en diez minutos el Atlético metió otros dos, obras de Jonathan David que se estrenó como goleador rojiblanco con asistencia de un Grimaldo de nuevo protagonista, el tercero y definitivo de Giuliano con asistencia de Hancko.
El Atlético de Madrid sella un triunfo muy sufrido pese a lo que el marcador dictamina y se mantiene a cinco puntos del liderato del Barça en Liga.








