Hace apenas unas semanas, hablar de los Medias Rojas de Boston como un equipo con aspiraciones de postemporada parecía una idea difícil de sostener por su juego inconsistente y su falta de victorias que le ayudasen a mejorar el récord colectivo.
Pasaron buena parte de la primera mitad de la temporada instalados en el fondo de la División Este de la Liga Americana, acumulando derrotas y dejando más dudas que certezas. Sin embargo, el béisbol suele premiar a los equipos que encuentran su mejor versión en el momento indicado y eso es exactamente lo que está ocurriendo con Boston.
La organización vive un momento extraordinario gracias a una racha de 14 victorias consecutivas, la segunda más larga en la historia de la franquicia, solo una por debajo del récord de 15 triunfos establecido por el legendario equipo de 1946 encabezado por Ted Williams.
La más reciente victoria llegó con un dramático triunfo 6-5 sobre los Orioles de Baltimore, definido por un cuadrangular de Caleb Durbin en la octava entrada que mantuvo vivo el sueño de igualar una marca que ha permanecido intacta durante ocho décadas.
El cambio ha sido tan radical que los Medias Rojas de Boston pasaron de tener marca de 37-48 cuando comenzó esta impresionante seguidilla de triunfos a ascender a balance momentáneo de 51-48, suficiente para ocupar uno de los puestos de comodín de la Liga Americana. Además, ahora se encuentran a solo 6.0 juegos del primer lugar de la División Este, ocupado por los Rays de Tampa Bay, una diferencia que luce mucho más manejable de lo que parecía semanas atrás.
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Medias Rojas de Boston y una racha que cambió el rumbo de la temporada
Lo más llamativo de esta transformación no ha sido únicamente la cantidad de victorias consecutivas, sino la forma en la que el equipo las ha conseguido.
El mejor ejemplo ocurrió frente a Baltimore, cuando los Medias Rojas vinieron de atrás en tres oportunidades antes de que Durbin conectara el cuadrangular decisivo sobre el Monstruo Verde.
Esa capacidad para responder en momentos de presión refleja el cambio de mentalidad que atraviesa el club. Lejos quedó aquel equipo que perdía juegos cerrados en cantidad y que lucía sin alma dentro del campo. Ahora sucede exactamente lo contrario, los peloteros parecen convencidos de que siempre tendrán una oportunidad para ganar, sin importar el marcador o la entrada. Lo importante de la confianza en el béisbol.
El mérito de Boston adquiere un valor aún mayor cuando se recuerda el panorama que enfrentaba hace pocas semanas. Permaneció durante un largo período en el último lugar de la división más competitiva de la Liga Americana y parecía encaminado hacia otra temporada decepcionante.
Hoy, la conversación es completamente distinta. Con 18 victorias en sus últimos 21 compromisos, los Medias Rojas no solo volvieron a estar por encima del promedio, sino que también se metieron en la lucha por un lugar en postemporada.






