España logra el pase en el descuento y ya espera rival para la siguiente fase
España ya está en cuartos. Salió victoriosa y no sin dudas, del “derbi” ibérico en octavos de final de este Mundial. Paso a paso y duelo a duelo, los hombres de Luís de la Fuente siguen superando obstáculos en el camino hacia la ansiada Copa del Mundo. Si bien España está realizando un torneo en el que apenas en dos partidos ha ofrecido una versión muy reconocible, no menos cierto es, que las grandes competiciones también se ganan con días de oscuridad, de no poder jugar como se espera y de partidos trabados.
Hoy ante Portugal el partido apuntaba a muy parejo pero con gran ritmo de juego. Pero realmente sólo se dio una de esas dos premisas, el partido fue de lo más igualado pero el partido tuvo una gran carencia de ritmo de juego. España y Portugal se repartieron el primer cuarto de hora con un ritmo bueno de juego, tanto fue así que en los primeros diez minutos llegaría la ocasión más clara del partido con un remate pegado al palo de Oyarzabal tras pase de Dani Olmo. Ocasión manifiesta de gol. Casi seguidamente Cristiano tendría una clarísima para Portugal. Pero a partir de ahí la cosa se fue aplanando y el respeto entre ambas selecciones reinó más que el atrevimiento.
Ambas selecciones pasaron a buscar una combinación más segura en su juego, y casi se podía decir que Portugal lo intentaba más. España se dibujaba con una gran distancia entre líneas, poca presión en el medio del campo y con poca movilidad atacante, siendo Lamine Yamal el único que lo intentaba. Rodri sostenía el medio del campo en un partido en el que creció respecto a sus anteriores encuentros, tanto que a la postre sería nombrado MVP del partido.
Portugal lo intentaba pero tampoco tenía un claro dominio de partido ni ocasiones muy claras. Para España, Lamine Yamal y Álex Baena tuvieron dos muy buenas ocasiones para España pero Diogo Costa cobró dos intervenciones de mérito. Igualdad absoluta entre ambas selecciones que mandó el partido con tablas al descanso.
España y Portugal contemporizan y los cambios deciden
La segunda parte siguió por los mismos derroteros. Partido sin dominio claro, ocasiones que, si bien en la primera parte fueron algo más continuadas, en la segunda apenas proliferaron. Según pasaban los minutos ambas selecciones miraban cada vez más de cara a una prorroga que se sobrevenía. España y Portugal se pusieron el mono de trabajo porque este partido, era de mono de trabajo, no de vestir de traje.
Rodri trabajó y se multiplicó en el medio, al igual que Pedri, pese a que no es su principal labor para barrer todo lo que podían en el medio. Lamine seguía intentándolo y llegaron dos ocasiones con sendos centros al área que nadie pudo rematar.
Portugal fue haciendo cambios, Semedo, Leao y Dalot ya habían saltado al terreno de juego para cambiar el guion del partido y dar frescura a los lusos, pero por parte de España aún se extendería más el crono hasta que se empezó a rotar. Ferrán Torres entraría en el 75´ y Fabián Ruíz y Mikel Merino lo harían en el 85´.
Decisivos serían los cambios para España y el partido, ya que cuando los noventa minutos se estaban cumpliendo y la prorroga se oteaba en el horizonte, Mikel Merino sacó rápido una falta, Ferrán Torres filtró un pase al hueco al propio Mikel y el jugador del Arsenal batía a Diogo Costa para establecer el 0-1 en el marcador que resultaría definitivo. Merino volvió a ser definitorio desde el banquillo como ya lo haría en la Eurocopa de 2024 frente a Alemania.
El partido se alargó más de lo debido en el descuento y Borja Iglesias también pudo salir. Portugal tendría dos ocasiones más pero el pase era para España que resolvió un partido igualado y sufrido pero ya está en cuartos de final.









