Cada vez quedan menos excusas para que Aroldis Chapman no sea considerado entre los mejores relevistas de toda la historia de la MLB, incluso cada vez más cerca de la leyenda Mariano Rivera.
El experimentado zurdo de los Medias Rojas de Boston se convirtió en el relevista con más ponches en la historia de la MLB al llegar a 1.364 abanicados, dejando atrás una marca que permaneció intacta durante más de cinco décadas y que pertenecía al miembro del Salón de la Fama Hoyt Wilhelm.
En la victoria 5-2 sobre los Angelinos de Los Ángeles, Chapman abrió el noveno episodio enfrentando a Denzer Guzman y lo retiró con un swing fallido ante un lanzamiento de 98.6 millas por hora. Después de conseguir el récord, el “Misil Cubano” completó el trabajo permitiendo dos imparables, pero logrando inducir una doble matanza para apuntarse el salvado número 383 de su carrera y sellar la victoria del combinado patirrojo.
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La consistencia de Aroldis Chapman después de 17 temporadas
Romper una marca histórica siempre tiene un significado especial, pero el récord de Aroldis Chapman parece todavía más especial al considerar la forma en la que ha logrado mantenerse sano físicamente y la consistencia que ha mostrado a lo largo de los años, al punto de ganar el premio al Relevista del Año de la Liga Americana en 2025 y de seguir siendo el cerrador induscutible de los Medias Rojas de Boston a sus 38 años de edad.
Desde su debut con los Rojos de Cincinnati en 2010, el lanzallamas cubano revolucionó la manera de entender el pitcheo de relevo. Su recta llegó a registrar velocidades superiores a las 105 millas por hora y durante años fue considerado el pitcher más difícil de descifrar.
Antes de romper el récord, había registrado al menos 12 ponches por cada nueve entradas en 16 de sus primeras 17 temporadas en las Grandes Ligas, una cifra que evidencia el dominio que ha mantenido durante prácticamente toda su carrera.
A sus 38 años, Aroldis Chapman continúa demostrando que la preparación física ha sido uno de los grandes secretos de una carrera extraordinaria. Pocos relevistas logran conservar una velocidad cercana a las 100 millas por hora después de más de una década y media de carrera en Las Mayores, pero el cubano sigue siendo capaz de hacerlo y además con un comando élite.
Su hoja de vida respalda ampliamente una futura consideración para el Salón de la Fama. Además del récord histórico de ponches entre relevistas, suma ocho selecciones al Juego de Estrellas, dos títulos de Serie Mundial y figura entre los líderes históricos en juegos salvados.






