Los Astros de Houston escribieron una nueva página en los libros de historia de las Grandes Ligas tras completar un no-hitter combinado el pasado lunes en la contundente victoria 9-0 sobre los Ranger de Texas en el Globe Life Field.
El japonés Tatsuya Imai encabezó la joya monticular con seis innings sin hits, antes de entregar el relevo a Steven Okert y al debutante Alimber Santa, quienes terminaron de sellar la hazaña para Houston.
En el inicio del compromiso, lo que menos se pronosticaba era un juego sin hits ni carreras, sobre todo porque Imai atravesó enormes problemas de control en el primer inning y llegó a otorgar boletos a tres de los primeros cuatro bateadores que enfrentó. Sin embargo, el derecho logró escapar del daño gracias a un doble play y desde ese momento encontró el ritmo que había estado buscando desde el inicio de la campaña.
El abridor japonés, que llegó a la organización sideral desde la NPB con grandes expectativas, completó su mejor presentación en las Grandes Ligas justo cuando más lo necesitaban los Astros. Después de aquel complicado primer episodio, retiró a los últimos 16 bateadores que enfrentó y mantuvo completamente desconectada a la ofensiva de Texas. Concedió cuatro boletos y ponchó a dos rivales en una actuación que representó un salto de calidad importante considerando las dificultades que había mostrado en sus primeras aperturas de la temporada.
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Un No-Hitter respaldado por la ofensiva de los Astros de Houston
Mientras Imai se estabilizaba desde el montículo, la ofensiva de Houston comenzó a construir una ventaja cómoda. Yordan Álvarez castigó con cuadrangular y Christian Walker añadió otro batazo de vuelta completa que terminó ampliando la diferencia en el marcador. Nick Allen también produjo carreras importantes para respaldar un trabajo monticular que poco a poco iba a transformándose en una noche histórica.
La defensa igualmente jugó un papel determinante para mantener intacto el no-hitter. Jeremy Peña realizó una de las jugadas de la noche en el tercer episodio con una atrapada de guante de revés seguida de un disparo preciso a la inicial para retirar a Joc Pederson in extremis. Más adelante, Justin Foscue y Danny Jansen conectaron elevados profundos que parecían romper la magia, pero terminaron muriendo en los jardines.
Imai abandonó el compromiso luego de 97 lanzamientos, transfiriendo la responsabilidad al bullpen. Allí apareció Steven Okert para encargarse del séptimo inning. El zurdo comenzó con un boleto a Brandon Nimmo, pero rápidamente recompuso el camino y dominó a los siguientes tres bateadores para mantener vivo el sueño del no-hitter combinado.
La historia tomó un giro todavía más especial cuando Joe Espada decidió entregar la pelota a Alimber Santa para los dos innings finales. El derecho dominicano, de apenas 23 años, estaba realizando su debut en las Grandes Ligas y terminó formando parte inmediata de un momento histórico para la franquicia.
Lanzó dos entradas perfectas retirando a los seis bateadores que enfrentó. El último out llegó mediante un tercer strike cantado sobre Brandon Nimmo, una decisión que incluso fue revisada mediante el sistema ABS antes de confirmarse definitivamente. Con ello, el relevista se convirtió en el primer pitcher desde 1900 en participar en un no-hitter durante su estreno en Las Mayores.
El no-hitter representó el primero en MLB desde septiembre de 2024 y además consolidó a los Astros de Houston como una de las franquicias más dominantes en este tipo de actuaciones durante los últimos años. Para la franquicia fue su no-hitter número 18 en temporada regular y el quinto combinado en la historia de la organización, incluyendo el recordado conseguido en la Serie Mundial de 2022.






