Los Houston Astros dominaron la Liga Americana durante la última década, pero con tras su eliminación el año pasado y este terrible arranque de temporada, tienen un futuro incierto.
En medio de múltiples lesiones, la más reciente de José Altuve debido a una distensión en el músculo oblicuo, el conjunto sideral tiene marca 21-31, el cuarto peor récord dentro de la Liga Americana, solamente superado por Kansas City Royals, Detroit Tigers y Los Angeles Angels.

De mantenerse este racha adversa, el equipo se verá a obligado a tomar difíciles decisiones de cara a la Fecha Límite de traspasos. La gerencia tendrá ante sí tres opciones: mantener el rumbo actual, emprender una reconstrucción moderada o desmantelar el equipo por completo para empezar desde cero.
Pero, ¿Qué camino deben seguir?¿Mantener su núcleo actual?¿cambiar a algunos de sus jugadores sin desprenderse de sus principales figuras?¿Efectuar una reconstrucción total como la ya que tuvieron a comienzos de la década y justamente les dio este periodo de éxitos? Veamos cada uno de los escenarios.
1) Houston Astros mantiene el rumbo
Gran causante del mal momento de Houston se debe a la oleada de lesiones en los dos últimos años. En la temporada anterior, Yordan Álvarez se perdió más de 100 juegos y el equipo perdió un juego de desempate por el último puesto de Comodín. En caso contrario, como mínimo habrían pasado a Postemporada.
Este año la situación no mejoró: Josh Hader comenzó la temporada en la Listas de Lesiones y aún no debuta en el 2026; Hunter Brown y Christian Javier apenas realizaron dos y tres aperturas, respectivamente; perdieron a Jeremy Peña por más de un mes y a Carlos Correa el resto del año; además de la molestia de Altuve.

El lado positivo para los Houston Astros: todos estos jugadores tienen contrato más allá del 2027, por lo que esta puede verse como una temporada “desafortunada”. Ante esta situación, resulta sensato mantener el plantel para la próxima temporada, especialmente incluso pueden revertir la situación para este 2026.
Peña ya está de regreso. Hader ya realizó cinco apariciones de rehabilitación, y se espera que Brown comience su asignación de rehabilitación este fin de semana. Ronel Blanco podría reincorporarse a la rotación tras la pausa del Juego de Estrellas.

Y si bien, los Astros tiene el peor uno de los peores pitcheos de esta campaña y su ofensiva tuvo un bajó después de un excelente primer mes de temporada, aún no se puede dar por muerto a un equipo tan exitoso en los últimos años.
Solamente Bryan Abreu, Steven Okert y Lance McCullers Jr irán a la Agencia Libre. Debido al el escaso valor de cambio que representan, podría tener sentido para Houston Astros mantener la base del equipo para 2027, utilizar el salario de McCullers para fichar a un lanzador con mejor estado físico y pelear de nuevo por el título.
2) Una reconstrucción gradual
Para tomar este paso, se debe dar por perdido año debido a las carencias, lesiones y una ofensiva limitada. Esto significa que no tienen el plantel para pelear en 2026 y mantener la misma base si quieren competir la próxima temporada.
Actualmente, el sistema fincas de los Astros ocupa el puesto 29° en la MLB. Cam Smith, pieza clave en el traspaso de Kyle Tucker, estaba destinado a convertirse en una pieza fundamental, pero por segundo año consecutivo afronta dificultades en el plato, y su pitcheo dejó de producir talento desde la llegada de Hunter Brown en 2023.

Resulta evidente que los Houston Astros requieren una reestructuración de talento, especialmente la adquisición de jugadores jóvenes. Aunque ya efectuaron un desmantelamiento con la llegada de Jim Crane y Jeff Luhnow, tal vez no requieran de una reestructuración tan drástica para volver a pelear por el título.
Para ello, tendrían que cambiar a algunos jugadores claves: Christian Walker, quien recuperó su trueno; Josh Hader, quien tendría una gran demanda; Jeremy Peña, quien por su edad (28) y posición (SS) podría generar un revuelo en la ventana de cambios o Isaac Paredes, un año más joven que Peña y con contrato hasta 2027.

La plantilla actual no le permite al equipo acomodar simultáneamente a Paredes, Correa y Walker, especialmente si se considera que Álvarez y Altuve requieren ocupar el puesto de bateador designado. Philadelphia Phillies, Cincinnati Reds y Boston Red Sox figuran como posibles socios comerciales para concretar un traspaso.
Aunque los Houston Astros no están obligados a cambiar a esos cuatro jugadores, corren el riesgo de perderlos en la Agencia Libre si deciden retenerlos para el 2027; sin mencionar que, con el nuevo acuerdo colectivo, se desconoce si se mantendrá vigente el sistema de compensación por la pérdida de agentes libres.
Desmantelación total
De acuerdo a diversas fuentes, Crane (quien tiene 72 años) no tiene en sus planes efectuar otro proyecto de reconstrucción a gran escala; pero esta representa la solución más sensata por la edad de algunos jugadores y el estado actual del sistema de granjas.
En este escenario, los Astros retendrían a Altuve, quien tiene contrato vigente hasta 2029 y debería permanecer como Astro de por vida. Además, Correa resulta intransferible debido a su historial de lesiones y a las condiciones de su contrato.

El resto del plantel de los Houston Astros pasaría al mercado, entre ellos sus dos principales figuras: Álvarez y Brown, bajo control del equipo hasta 2028. Debido a cómo marcha esta temporada y la incertidumbre laboral en torno a la próxima temporada, lo más seguro consiste en obtener el máximo valor posible por ambos jugadores.
Álvarez tiene un referente comparable en Juan Soto, a quien le restaban poco más de dos temporadas bajo control del equipo cuando los Nationals lo traspasaron a los Padres en 2022. Aquel canje trajo consigo a James Wood, CJ Abrams, MacKenzie Gore y al prometedor lanzador de brazo potente Jarlin Susana.
Por su parte, Brown generaría un retorno masivo, ya que rara vez estaría disponible en el mercado un lanzador de su calibre (terminó tercero en la votación del Premio Cy Young de la Liga Americana en 2025) y con su estatus contractual.

Lo más parecido fue David Price, quien tenía poco más de un año de control contractual cuando los Tampa Bay Rays lo traspasaron a los Detroit Tigers en 2014. En aquel acuerdo, los Rays obtuvieron a Willy Adames y a Drew Smyly. Al tener un año más en su contrato, el as de los Houston Astros recibirían un paquete mucho mayor.
Además, el equipo tendría muchos compradores potenciales: Chicago Cubs, Los Angeles Dodgers, Detroit Tigers y Tampa Bay Rays estarían entre los muchos pretendientes que tendría Houston Brown. Ciertamente, perderlo a él y a Álvarez resultaría doloroso, pero pero revitalizaría la franquicia de cara al futuro.
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