Lo que logró José Quijada en sus primeros ocho juegos en la Nippon Professional Baseball (NPB) no solo fue dominante, sino que lo metió en los libros de historia del torneo por su rol como cerrador.
El venezolano se convirtió en el primer lanzador que consigue salvar ocho juegos en sus primeras ocho apariciones en la competición, un registro perfecto que habla de su capacidad para asumir el rol de cerrojo nuevamente, ese que muchos alegaban que podía haber perdido tras haber sido operado del codo.
El especialista en velocidad se unió a los Yakult Swallows sin altísimas expectativas por parte de los fanáticos y ha superado cualquier proyección. Su adaptación al béisbol japonés ha sido inmediata, mostrando gran rendimiento y, sobre todo, una lectura efectiva de los rivales.
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José Quijada consigue un récord nunca antes visto
Alcanzar ocho salvados consecutivos en las primeras ocho oportunidades no había pasado nunca antes para un lanzador en la NPB. En apenas 8.0 innings lanzados, José Quijada ha permitido únicamente dos imparables, ha otorgado cinco boletos y ha retirado a 11 bateadores por la vía del ponche. Su efectividad se mantiene inmaculada, sin carreras permitidas, mientras que su WHIP también es élite, de 1.00.
Vale dimensionar que la NPB es una liga donde los juegos suelen definirse por poco márgen y donde los cerradores tienen una responsabilidad vital. En ese escenario, Quijada ha respondido con suma autoridad, mostrando sangre fría y una capacidad de adaptación impresionante.
Más allá del récord, los números de José Quijada en este arranque con los Yakult Swallows son el reflejo de un lanzador que ya demostró estar en plenas condiciones luego de un buen año en la LVBP con los Bravos de Margarita. Su relación de ponches por inning (11 en 8.0 episodios) también muestra la capacidad que ha tenido la combinación, sobre todo, de su veloz recta de cuatro costuras en combinación con su cambio de velocidad.
Ahora bien, es cierto que los cinco boletos concedidos indican que todavía hay aspectos por pulir en cuanto a su control, aunque por lo que ha mostrado en los demás aspectos, es un problema que se puede trabajar sobre la marcha.






