Los Denver Nuggets siguen encendidos y firmaron una nueva victoria en el Ball Arena tras imponerse 136-119 ante los Memphis Grizzlies, alcanzando así 10 triunfos consecutivos por primera vez en la era de Nikola Jokic y desde la temporada 2012-13.
El equipo de Colorado continúa en uno de sus mejores momentos del año, consolidando su nivel colectivo y su jerarquía en casa, donde volvió a imponer condiciones de principio a fin ante un rival que nunca logró frenar el ritmo ofensivo local.

Jokic y otro triple doble esta temporada
Aunque no fue su noche más anotadora, Nikola Jokic (14 PTS / 15 REB / 10 AST / 2 STL) volvió a ser el eje total del equipo, registrando un nuevo triple-doble y controlando cada aspecto del juego desde su lectura y distribución. El serbio manejó los tiempos con total comodidad, facilitando que el resto del equipo encontrara ritmo ofensivo.

El protagonismo anotador recayó en Jamal Murray (26 PTS / 7 REB / 5 AST), quien lideró la ofensiva de Denver con agresividad y eficiencia, siendo clave para mantener la ventaja durante los tramos donde Memphis intentó reaccionar.
También destacaron Cameron Johnson (18 PTS / 4 REB) y Christian Braun (14 PTS), quienes aportaron puntos importantes y consistencia en ambos lados de la cancha, mientras que Jonas Valanciunas (14 PTS) y Bruce Brown (13 PTS / 7 REB) sumaron desde la rotación para sostener el dominio colectivo.
Desde la banca, Tim Hardaway Jr. (13 PTS) volvió a ofrecer producción inmediata, manteniendo el nivel ofensivo del equipo en cada rotación.

Denver deja sin chance a Memphis
Del lado de Memphis, el esfuerzo ofensivo estuvo repartido. Cedric Coward (27 PTS / 6 REB) fue el más destacado del equipo, también aportaron Taylor Hendricks (16 PTS / 6 REB) y Lamar Stevens (16 PTS), en un intento colectivo que nunca fue suficiente para igualar la intensidad de Denver.

El partido se mantuvo competitivo en algunos tramos, pero la consistencia de los Nuggets terminó marcando la diferencia. La circulación de balón, el control del ritmo y la profundidad de la rotación fueron demasiado para unos Grizzlies que no lograron contener el volumen ofensivo local.
Con esta victoria, Denver no solo extiende su mejor racha de la temporada, sino que también reafirma su candidatura en el Oeste.






