Hay dos novatos que han causado sensación en el inicio de temporada en la MLB 2026 y que, desde ya, comienzan a perfilarse como posibles estrellas de sus respectivos equipos: Munetaka Murakami y Chase DeLauter.
Ambos prospectos han tenido un impacto inmediato desde el primer día de haber llegado al mejor béisbol del mundo, metiéndose en un grupo selecto de debutantes que han conectado tres jonrones en sus primeros tres juegos en Grandes Ligas.
Lo más llamativo es que no se trata de batazos aislados o momentos puntuales. El rendimiento ofensivo de ambos ha estado acompañado por turnos de calidad, buen reconocimiento de pitcheos y una presencia ofensiva que ha marcado diferencia con los otros jugadores de primer año que también están viendo acción en la zafra.
Munetaka Murakami y Chase DeLauter impactan con poder
El caso de Munetaka Murakami ha sido especialmente seguido por todo lo que representa su llegada desde el béisbol japonés. El antesalista, conocido por su poder en la NPB, ha trasladado ese mismo perfil ofensivo a la MLB, conectando jonrones en sus primeros compromisos y, además, exhibiendo una muy buena disciplina en la caja de bateo.
Sus cuadrangulares han llegado en conteos donde ha sabido esperar su pitcheo, confirmando su madurez ofensiva pese a su estatus de novato en MLB.

Por su parte, Chase DeLauter, que ya había mostrado destellos de poder en su proceso de desarrollo en Ligas Menores, también dio un golpe sobre la mesa al convertirse en uno de los pocos novatos en la historia reciente con tres jonrones en sus primeros tres juegos. De hecho, él conectó cuatro bambinazos en ese periodo, habiendo sacudido dos en su debut y luego hilado par de compromisos sacándola de jonrón.
Sus batazos han sido sólidos, con buena velocidad de salida y aprovechando distintos tipos de pitcheos, lo que habla de un bateador con recursos y no únicamente de poder bruto. No obstante, ha pecado de impaciente en varias circunstancias, elevando considerablemente su tasa de ponches y dejando vacía, hasta ahora, la casilla de boletos.
Proyección y rol clave en sus equipos
Más allá del impacto inmediato, lo que genera mayor expectativa es la proyección que ambos jugadores tienen dentro de sus organizaciones. En el caso de Murakami, su perfil encaja como pieza central ofensiva para los Medias Blancas, una escuadra que justamente está buscando una pieza joven que lidere el grupo en una reconstrucción.
Su adaptación temprana refuerza la confianza de su equipo, el cual está apostando por su capacidad para sostener este nivel a lo largo de la temporada.
En cuanto a Chase DeLauter, su inicio no hace más que validar el talento que lo convirtió en uno de los prospectos más interesantes de los Guardianes de Cleveland. A pesar de los problemas físicos que han marcado parte de su desarrollo, su rendimiento actual evidencia que, cuando está sano, tiene herramientas para ser un bateador de impacto en MLB.







