En el béisbol actual está tomando cada vez mayor importancia la potencia en el montículo para los lanzadores, priorizando muchas veces la velocidad por encima de elementos como el control o los pitcheos quebrados.
La postemporada de 2025 ha establecido un nuevo récord que refleja esa clara tendencia. Se han registrado 255 lanzamientos de al menos 100 millas por hora, una cifra que supera ampliamente los 105 del año pasado y el récord previo de 169 fijado en 2022. Nunca antes los radares habían captado tanta fuerza en los envíos en tan corto período de tiempo, siendo esta vez la primera que se supera el umbral de los 200 pitcheos con tales características.
Desde que las Grandes Ligas comenzaron a rastrear la velocidad de los pitcheos en 2008, el aumento ha sido constante. De acuerdo a datos de AP, en la temporada regular de 2025, los lanzadores promediaron 94.5 mph con sus rectas de cuatro costuras, frente a las 91.9 mph de hace 17 años. Entre los derechos, el promedio fue de 95 mph, y los relevistas elevaron aún más la cifra con un promedio de 95.6 mph. Durante los playoffs, esos números aumentaron todavía más: los relevistas diestros promediaron 96.2 mph, cuando en 2008 apenas alcanzaban las 93.3 mph.

La velocidad se apoderó de la postemporada 2025
La diferencia se ha notado de manera especial en equipos como Dodgers de Los Ángeles y Azulejos de Toronto, protagonistas de la actual Serie Mundial. Los lanzadores de los Dodgers han promediado 96.2 mph en sus rectas durante la postemporada, frente a las 94.7 mph de la ronda regular. Por su parte, los Azulejos han subido de 94 a 95.1 mph, mientras que sus relevistas derechos han estado entre los más veloces del torneo, con un promedio de 96.8 mph.
El novato Jacob Misiorowski, de Milwaukee, alcanzó las 100 mph en 58 lanzamientos y Mason Miller, de los Padres de San Diego, registró el lanzamiento más rápido en la era Statcast con un strike cantado de 104.4 mph ante Seiya Suzuki durante la Serie de Comodines de la Liga Nacional.
Ahora bien, la “fama” de la velocidad también trae consecuencias. Un estudio de MLB publicado en la pasada temporada baja determinó que el incremento en la intensidad de los lanzamientos y el énfasis en el esfuerzo máximo son factores que explican el aumento de lesiones entre los lanzadores. Como medida preventiva, la liga ha restringido los períodos de reclutamiento de prospectos juveniles para garantizar descansos adecuados.





