La NBA ha evolucionado durante décadas, pero una constante que ha cautivado a los aficionados es la capacidad de anotar puntos. Desde los ganchos de Kareem Abdul-Jabbar hasta la era de LeBron James, el baloncesto ha sido testigo de talentos extraordinarios rompieron récords y redefinieron el arte de meter el balón en el aro.
A continuación, repasamos el Top 10 histórico de anotadores en la NBA, con nombres legendarios que han dejado su huella imborrable en el deporte.
1. El máximo anotador de la NBA: LeBron James – 42.184 puntos

Con más de dos décadas de dominio, LeBron James no solo rompió el récord de Kareem Abdul-Jabbar, sino que lo pulverizó. A sus 40 años, sigue activo y productivo, aumentando una cuenta anotadora que ya supera los 42.000 puntos.
Su longevidad, consistencia y versatilidad ofensiva lo convierten en el máximo anotador de todos los tiempos. Más allá de los números, LeBron ha sido una fuerza imparable desde su debut en 2003, y su legado como anotador es solo una parte de su grandeza.
2. Kareem Abdul-Jabbar – 38.387 puntos

Durante casi cuatro décadas, Kareem Abdul-Jabbar fue el rey indiscutido de los puntos en la NBA. Su famoso “skyhook” fue una pesadilla para las defensas y su longevidad, con 20 temporadas, le permitió amasar una cifra que parecía inalcanzable… hasta que apareció LeBron.
A pesar de haber sido superado, Kareem sigue siendo sinónimo de elegancia y eficiencia en la pintura.
3. Karl Malone – 36.928 puntos

El “Cartero” Malone entregó puntos noche tras noche durante 19 temporadas, principalmente con los Utah Jazz. Su combinación de fuerza, consistencia y capacidad física lo convirtieron en uno de los interiores más productivos de la historia. Aunque nunca ganó un anillo, sus cifras lo colocan en la élite del baloncesto ofensivo.
4. Kobe Bryant – 33.643 puntos

Kobe Bryant, el eterno “Black Mamba”, no solo anotaba, sino que lo hacía con una mentalidad asesina. Sus 81 puntos en un solo partido y sus múltiples temporadas de 30+ puntos por juego son solo algunos de los hitos de un legado construido con esfuerzo, arte y pasión por la competencia. Su lugar entre los más grandes está asegurado.
5. El Rey de la NBA es el quinto: Michael Jordan – 32.292 puntos

Si bien Michael Jordan es para muchos el mejor jugador de todos los tiempos, sorprende que “solo” sea quinto en esta lista. Su retiro prematuro y sus dos regresos limitaron su total, pero con un promedio de 30,1 puntos por partido, es el anotador más eficiente del top 10. MJ cambió el juego y cada punto suyo fue una obra de arte.
6. Dirk Nowitzki – 31.560 puntos

Dirk Nowitzki, el mejor europeo en la historia de la NBA, transformó la percepción de los hombres altos. Con un tiro de media y larga distancia letal, redefinió la posición de ala-pívot y abrió paso a generaciones de jugadores versátiles. Sus más de 31.000 puntos fueron producto de una ética de trabajo admirable y lealtad a Dallas.
7. Wilt Chamberlain – 31.419 puntos

Wilt “The Stilt” Chamberlain fue una fuerza de la naturaleza. En una era dominada por los interiores, Wilt dejó cifras descomunales, como su récord de 100 puntos en un solo partido o temporadas promediando más de 50. Su legado como pionero y dominante anotador es incuestionable, aunque jugó en un contexto muy diferente al actual.
8. Sigue activo en la NBA: Kevin Durant – 30.571 puntos

A los 36 años, Kevin Durant sigue siendo uno de los anotadores más letales de la NBA. Su capacidad para lanzar desde cualquier zona de la cancha, su tamaño y habilidad han hecho que supere los 30.000 puntos, uniéndose a un club de élite. Si las lesiones lo respetan, podría escalar incluso más posiciones antes del retiro.
9. Shaquille O’Neal – 28.596 puntos

Pocas veces ha habido un jugador tan dominante como Shaquille O’Neal en la pintura. Con un físico imponente y movimientos explosivos, “Shaq” castigó tableros, defensores y redes durante casi dos décadas. Aunque no fue un gran lanzador de tiros libres, su producción ofensiva fue colosal.
10. Carmelo Anthony – 28.289 puntos

Cierra el top 10 el elegante y efectivo Carmelo Anthony, quien durante años fue uno de los anotadores más naturales de la liga. Su tiro en suspensión y su juego de pies en el poste lo hicieron imparable en sus mejores años. Aunque no ganó un título, su legado como anotador puro es indiscutible.
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