Su llegada a la NBA y específicamente a Los Angeles Lakers ha hecho que tanto la prensa como los fanáticos, le presten mayor atención a cada actuación que ejecute Lonzo Ball dentro de la duela.
En las primeras de cambio no las ha tenido todas consigo. Su bajo porcentaje de tiros de campo ha repercutido sobre sus actuaciones, una de sus mayores debilidades y por lo que más le critican.
Tanto cuerpo técnico como sus compañeros de equipo continúan respaldando la actuación de Ball. Su corta edad es uno de los factores que más juega en su favor, lo que le proporciona un margen de mejora en su carrera.
En los últimos días surgió la posibilidad que Luke Walton, entrenador de los Lakers, lo relegara al banquillo, sin embargo, él mismo salió al paso y declaró que esa opción no es manejada dentro del cuerpo técnico.
Actualmente, Ball tiene un 9.0 puntos, 6.9 asistencias, 6.6 rebotes en sus primeros 15 encuentros en la NBA, números que pueden ser aceptables en su primer año en la liga. Pero la manera tan contundente en la que llegó a la franquicia angelina, hace que la exigencia aumente.
Ball sin duda tiene un enorme reto por delante esta temporada y tiene que comenzar a despertar prontamente ya que Ben Simmons, su máximo competidor para alzarse con el premio Novato del Años, sigue acaparando titulares y demostrando que su llegada al mejor baloncesto del mundo, no es casualidad.