Chris Bosh publicó un video en su cuenta personal de X, conocida antes como Twitter, su primera aparición pública en esa plataforma desde 2022. El exjugador de la NBA, de 41 años, relató un incidente de salud que lo dejó cubierto de sangre mientras se preparaba para una cita con su esposa. Describió el episodio como instantáneo, sin previo aviso, y afirmó no recordar lo ocurrido. En el video, visiblemente recuperándose, compartió reflexiones sobre la vida y la importancia de actuar sin demora.
Bosh explicó que se despertó en el suelo, envuelto en su propia sangre. El suceso lo llevó a replantear prioridades cotidianas, como el cuidado personal y familiar. Subrayó la necesidad de no postergar acciones, ya sea buscar un ascenso, probar para un equipo, viajar o emprender un negocio. Dijo tener suerte de estar vivo, tras un momento de oscuridad del que regresó sin recuerdos previos. El mensaje central fue claro: las cosas pueden llegar rápido, por lo que no hay que esperar.
Aunque Bosh no vinculó directamente este percance con su historial médico, su carrera en la NBA quedó marcada por problemas de coágulos sanguíneos. En la temporada 2014-15, un coágulo en los pulmones interrumpió su curso con los Miami Heat de manera prematura. Regresó brevemente, pero los episodios se repitieron, impidiéndole completar temporadas.
La situación escaló en los años siguientes. Tras nuevos incidentes, pasó por revisiones médicas exhaustivas. En 2017, la NBA y los Heat determinaron que no era seguro su retorno a la competición. Bosh defendió su capacidad física e intentó volver, pero no obtuvo el alta definitiva. Finalmente, en 2019, anunció su retiro oficial tras más de dos años de intentos fallidos.
Seleccionado séptimo en el draft de 2006 por Toronto Raptors, Bosh construyó una carrera de 13 temporadas. Disputó 1.040 partidos regulares, con promedios de 19.2 puntos, 8.5 rebotes y 2.0 asistencias. Ganó dos títulos de la NBA en 2012 y 2013 con Miami, junto a LeBron James y Dwyane Wade, formando el “Big Three”. Acumuló 11 convocatorias al All-Star y dos medallas de oro olímpicas, en Pekín 2008 y Londres 2012.
En Miami, promedió 20 puntos y 8.4 rebotes en 210 partidos de temporada regular. Contribuyó con 14.6 puntos y 6.1 rebotes en playoffs, clave en las Finales de 2013 ante San Antonio. Su versatilidad como ala-pívot, con tiro exterior y defensa, lo convirtió en pilar del sistema de Erik Spoelstra. Antes, en Toronto, lideró a los Raptors en anotación durante cinco temporadas consecutivas, con un pico de 24.0 puntos en 2009-10.
Los coágulos sanguíneos surgieron en un momento de madurez profesional. En 2014-15, jugó solo 44 partidos antes de la pausa indefinida. Intentó reaparecer en 2015-16, pero solo disputó 53 encuentros. La temporada 2016-17 se limitó a nueve partidos. La liga priorizó su salud, citando riesgos pulmonares y venosos. Bosh participó en entrenamientos y workouts privados, pero los protocolos médicos bloquearon su regreso.
Fuera de la cancha, Bosh ha mantenido perfil bajo desde su retiro. Se ha enfocado en familia y negocios, incluyendo apariciones esporádicas en medios. Este video marca su reaparición en redes, después de años de silencio en X. Su cuenta, con más de cuatro millones de seguidores, había quedado inactiva desde 2022.
El baloncesto ha visto casos similares de carreras interrumpidas por salud. Jugadores como Brandon Roy o Penny Hardaway enfrentaron limitaciones físicas prematuras. Bosh se suma a esa lista, pero su legado perdura en anillos, récords y el impacto en el juego moderno. Ahora, con 41 años, usa su experiencia para transmitir un mensaje preventivo.
El incidente reciente no se detalla médicamente en el video, pero resalta vulnerabilidades post-carrera. Bosh enfatizó la recuperación visible y el cambio de perspectiva. Su historia recuerda los desafíos invisibles que enfrentan exatletas, más allá de la gloria en pista.
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