El Atlético de Madrid gana con Grimaldo y Álex Baena, dos de sus campeones del mundo, como grandes protagonistas
Se iniciaba para el Atlético de Madrid la acción tras el largo parón de selecciones. Los del Cholo Simeone llegaban en un segundo puesto en Liga que ya habrían firmado a principios de temporada, más teniendo en cuenta que el derbi madrileño fue el último partido antes del parón. Tras tres semanas de fútbol de selecciones, extrañamente el Atlético de Madrid volvía sin virus FIFA, ya que la enfermería estaba vacía para la entidad rojiblanca. Así las cosas, la vuelta de La Liga para el equipo madrileño pintaba muy bien.
Mendizorroza era el feudo para volver, un estadio con un ambiente a fútbol añejo e inglés muy característico que gusta a todos, pero que es el primer arma del Alavés. Los tres puntos no iban a ser fáciles, más teniendo en cuenta el primer bloque de Liga completado por los vitorianos, quienes están siendo revelación. Y efectivamente los del Cholo no lo tuvieron nada fácil. Barrios era una gran buena noticia con su vuelta tras lesión y regresó directo al once de inicio. Los primeros diez minutos de encuentro tuvieron un cierto ritmo pero que rápidamente se diluyó para que el encuentro entrara en un sopor de comienzos de tarde que invitaba a siesta.
Suele ocurrir en algunos partidos tras los parones, y especialmente de forma curiosa con los grandes. Pero lejos de caer en la trampa y aunque el partido estaba anestesiado, el primer tanto llegó pasada la media hora de partido. Sería Grimaldo, uno de los campeones del mundo del Atlético de Madrid que cada vez está teniendo más incidencia en las filas del Cholo. La primera parte fue trabada a pesar de que no hubo mucha acción, y es que poco más de diez minutos tras el gol de Grimaldo llegaría el tanto del empate para los babazorros. Lucas Boyé ponía las tablas en el marcador para el Alavés de penalti tras una acción cometida por Le Normand sobre Tony Martínez. Consiguiente tarjeta amarilla para Le Normand además del penalti y aún habría tiempo para una amarilla a Lookman.
Al borde del pinchazo y gol sobre la bocina
La segunda parte comenzó agitada. En quince minutos el Cholo, viendo la inercia del encuentro dio entrada a Julián Álvarez, Álex Baena y Kang In Lee, sustituyendo a un Pablo Barrios que aún tiene que recuperar ritmo y a Lookman y Jonathan David, algo desdibujados en la contienda de hoy. Como casi siempre, la lectura del Cholo en las sustituciones sería buena porque le daría sus frutos.
Cuando el partido llegaba a la hora de encuentro se produciría el golpe de teatro que parecía, decantaría el encuentro. En una entrada de Ángel Pérez sobre Julián Álvarez, el del Alavés y, tras revisión de VAR vería la cartulina roja dejando a los vitorianos con diez. El Atlético de Madrid por tanto disponía de algo más de media hora de encuentro jugando con superioridad numérica.
Pero esa superioridad no se plasmaba sobre el verde y es que, el Alavés seguía aguantando y, sin excesivos apuros los intentos rojiblancos por derribar el muro vitoriano. Los chicos de Quique Sánchez Flores se mantenían bien ordenados y con las líneas juntas. Varias sustituciones llegarían en sus filas para dar una buena bocanada de aire fresco al equipo e intentar mantener el empate hasta el final. Mariano incluso tendría una oportunidad clara en la que pudo poner a los vitorianos por delante en el marcador con diez. Pero perdonó y, quien perdona a un grande ya sabe lo que le puede pasar.
Sorloth entró al campo en un último intento desesperado de añadir aún más pólvora arriba y nada más hacer aparición ya tuvo una ocasión. Pero no sería el noruego, sino el Cuti Romero quien, sobre la bocina, en el minuto ochenta y siete, adelantaría de forma definitiva al Atlético de Madrid en el marcador. Gol de Romero tras un pase magistral de exterior de un Álex Baena que sigue excelso.
No hubo mucho tiempo para más y los rojiblancos se ponen ahora con diecinueve puntos en la tabla de clasificación manteniendo su segunda plaza. No habrá mucha tregua ya que esta semana toca Champions y se medirán ni más ni menos que al Manchester United.








