El técnico argentino atraviesa, con toda probabilidad, la peor racha de su carrera como entrenador. El Atlanta United continúa viviendo un presente complicado y, aunque se han incorporado varias caras nuevas, la situación parece un déjà vu de la temporada anterior.

Pese a que la directiva volvió a reunir a Miguel Almirón y Gerardo “Tata” Martino, con la intención de revivir al club de la mano de aquellos héroes que le dieron a la ciudad su primer título de la MLS en 2018, la realidad es muy distinta. No se ha visto nada del nivel de aquel equipo campeón: apenas cuatro puntos en nueve jornadas es el balance actual de Atlanta United, lo que lo mantiene muy lejos de los puestos de clasificación a los playoffs. Además, no hay señales claras de una mejora en el corto plazo.
Desde el inicio de la temporada, el equipo solo ha conseguido una victoria y un empate en nueve encuentros disputados. A pesar de los nuevos fichajes, el equipo no logra desarrollar su mejor fútbol y permanece estancado en una dinámica negativa de resultados, lo que lo aleja cada vez más de las posiciones de clasificación en la Major League Soccer.
El técnico argentino ha contado con tiempo suficiente para armar una plantilla a su conveniencia, y la directiva ha cumplido con sus exigencias, incorporando a tres jugadores provenientes del fútbol argentino (Elías Báez, Tomás Jacob y Lucas Hoyos), a quienes Martino conocía muy bien. Asimismo, el club ha mantenido contratos de alto valor como los de Almirón, Miranchuk y Emmanuel Latte Lath.
Tata Martino y la presión por resultados
Una de las decisiones más polémicas ha sido la inclusión del guardameta Lucas Hoyos como titular tras el retiro de Brad Guzan. Martino optó por un arquero con experiencia, dejando de lado al joven Jayden Hibbert, quien había mostrado buenas actuaciones en el cierre de la temporada pasada. Esta decisión ha sido ampliamente criticada tanto por la afición como por los medios locales, que ya exigen un cambio en la portería.
Atlanta United es el tercer equipo con mayor valor en la MLS, solo por detrás de Inter Miami y LA Galaxy. Sin embargo, esto no ha sido suficiente para evitar los malos resultados, pese a los esfuerzos de la directiva por fortalecer la plantilla. Actualmente, el club cuenta con uno de los jugadores mejor pagados de la liga, Miguel Almirón, con un salario superior a los seis millones de dólares por temporada, una inversión que pocos equipos pueden permitirse y que, hasta ahora, no se ha traducido en un mejor rendimiento colectivo.
Esta semana, el técnico argentino declaró: “Si no fuese por mi pasado en este club, probablemente ya me habrían despedido”, una afirmación que deja entrever que, de no conseguir resultados positivos en los próximos partidos, su continuidad en el cargo podría estar seriamente comprometida.
El próximo partido del equipo se disputará este sábado, cuando visite al Toronto FC. Una plaza dificíl, en el que Atlanta United parte con pocas probabilidades de conseguir la victoria.
Fabiola Gómez






