La Vinotinto de Oswaldo Vizcarrondo dejó una impresión positiva en sus dos amistosos de marzo. Con la ratificación del ex defensor como DT de Venezuela, comienza ahora un largo trabajo para asimilar un estilo de juego y, cómo no, luchar por el pase al Mundial 2030.
Trinidad y Tobago y Uzbekistán sirvieron como ensayos para esta nueva etapa, post trauma en el camino al Mundial 2026. Por la FIFA Series, el conjunto criollo derrotó 4-1 a los de CONCACAF y cayó en penales 5-4 con los de Asia, luego del 0-0 en el reglamentario.
Repasemos, más allá de los resultados, tres puntos destacados de la Vinotinto de Vizcarrondo.
3. ¿Defensa de tres o defensa de cuatro?

Vizcarrondo utilizó ambos partidos no solo para probar jugadores, sino sistemas de juego. Contra Trinidad y Tobago le funcionó el 4-2-3-1, con los mediocampistas proveyendo balones filtrados a un Delvin Alfonzo explosivo llegando al fondo o a un Rondón que está como en sus mejores tiempos.
Pero frente a Uzbekistán, Vizca trabajó con un 3-5-2 o 3-6-1, según fuera la idea, con Carlos Vivas, Nahuel Ferraresi y Teo Quintero como centrales, y Jon Aramburu con Gleiker Mendoza en los carriles.
No solo por la victoria, sino por el funcionamiento, se notó mejor el 4-2-3-1, pero siempre es bueno contar con un segundo sistema en caso de emergencia.
2. Cásseres, el nuevo eje del mediocampo vinotinto

La salida de Fernando “Bocha” Batista y la llegada de Oswaldo Vizcarrondo le dio un nuevo aire a Cristian Cásseres Jr.
Mucho mejor aprovechado, ubicado en el medio del campo para cortar y distribuir balones, no hay nadie en la selección venezolana que esté a su altura, hoy por hoy. A la calladita, rinde el mediocampista del Toulouse.
Solo basta ubicar a su acompañante. Jugadores como Jorge Yiriarte y Telasco Segovia destacaron: es cuestión de Vizcarrondo decidir quién estará al lado de Cásseres.
1. Aún no hay sustituto para Salomón Rondón

Es difícil sustituir a Salomón Rondón, pero mucho más cuando él sigue anotando goles. Contra Trinidad y Tobago demostró que su olfato anotador y su potencia física permanecen inalteradas.
Vizcarrondo le dio oportunidad primero a Alejandro Marqués, y luego a Jesús Ramírez: ninguno pudo anotar, lo que sí logró el 23 de Catia.
Tiene 36 años y es lógico que se siga buscando a su sucesor, de cara al nuevo proceso, pero mientras Rondón permanezca, continuará dejando su huella en la selección.






