España estrena casillero con una victoria contundente ante Arabia Saudí
La Selección Española estaba obligada a hacer borrón y cuenta nueva de su estreno en este Mundial de 2026. La Roja llegaba al torneo como una de las favoritas con una generación de futbolistas de las mejores en la historia del combinado español, y como vigentes Campeones de Europa. Pero el inicio ante Cabo Verde fue un tropiezo de lo más sonado, quizá de los peores en un estreno mundialista de La Roja. Así las cosas, ganar de manera contundente a Arabia Saudí era necesario no sólo de cara a la clasificación, sino también con la vista puesta a recobrar la confianza y por puro orgullo y responsabilidad.
El escenario era el mismo que en el primer partido, el Mercedes Benz de Atlanta, el rival, aunque distinto lógicamente, realizó el mismo planteamiento de partido que Cabo Verde… Bloque bajo, líneas muy juntas y una defensa muy poblada. Pero España salió con otra mordiente y habiendo aprendido la lección de Cabo Verde. Si no se podía jugar a posesión y verticalidad, se jugaría más por bandas, centrando balones al área y tirando desde fuera del área. Y la receta no falló.
Los primeros diez minutos de partidos fueron toda una declaración de intenciones. Primeramente, los de Luís de la Fuente salieron no con una, sino con un par de marchas más de velocidad e intensidad que frente a Cabo Verde, y a partir de ahí, varios centros al área y algún que otro disparo desde fuera del área, todo en un comienzo trepidante en el que dejaron patente que la fórmula de encontrar el gol cambiaría ante equipos netamente cerrados. Luís de la Fuente había a su vez incorporado varios cambios en la alineación inicial en relación a los titulares frente a Cabo Verde. Álex Baena, Dani Olmo y Pedro Porro fueron de la partida en detrimento de Gabi, Marcos Llorente y Ferrán Torres. Además del cambio de registro en el juego y el aumento en la velocidad en el mismo, las novedades en el once surtieron efecto. Pedro Porro asociaba muy bien con Lamine Yamal y se mostraba incisivo en ataque y colgando balones. Baena hacía lo propio por su flanco y caía al interior para asociarse y Dani Olmo ofrecía una movilidad que habilitaba a compañeros y abría espacios en el entramado saudí.
El partido se solventó en una primera parte trepidante de España
A los diez minutos de encuentro se inauguró el electrónico. El buen hacer de España no tardó en dar sus frutos y Lamine Yamal se estrenaba en un Mundial marcando en un pase de la muerte filtrado por un Mikel Oyarzabal que ha sido el más determinante del combinado español.
Con el 1-0 los pupilos del entrenador de la localidad de Haro no bajaron el ritmo ni medio ápice y fueron a por la goleada, no a hacer el segundo, y ese segundo tanto llegaría en el 21´ de partido con un tanto de Oyarzabal cruzándola ante Al-Owais. España seguía con la dinámica de un juego muy dinámico, combinaciones rápidas y tirando más de centros al área y tiros desde fuera de lo que lo suelen hacer habitualmente, y funcionaba.
El 3-0 y doblete para un Mikel Oyarzabal excelso llegó apenas tres minutos después tras un centro al área de Pedro Porro al que Dani Olmo dio continuidad para que el eibarrés lo mandara al fondo de la portería saudí. Mikel seguía entonado, y es que tras asistencia y dos goles en la primera parte mandaba un balón al larguero. Mikel sigue confirmándose por goles y juego como una estrella más de la Selección, pero una estrella silenciosa…
Partido liquidado y una segunda parte con bajada de ritmo
Con el 3-0 en el marcador el partido llegó al descanso con todo ya decidido. La segunda parte continuó con un dominio total de España pero en con una bajada de un par de marchas para ahorrar esfuerzos de cara a próximos choques. El manual de juego también tornó el registro en un mayor peso de la posesión de seguridad pero sin dejar de buscar seguir sumando en el marcador.
El cuarto llegaría casi por inercia de partido. El gol fue en propia puerta pero Cucurella sería el jugador español que lo buscaría. Luís de la Fuente ya había movido el banquillo y Lamine Yamal y Mikel Merino, protagonistas decisivos en la primera parte habían sido cambiados para no cargarlos de minutos. En su lugar habían entrado Ferrán Torres y Yeremi Pino. Más tarde, ya sobre la hora de partido serían Dani Olmo y Álex Baena los que abandonarían el terreno de juego para que Nico Williams y Mikel Merino entraran en juego. Pedri sería otro cambio más con Fabián entrando en su lugar.
Pudo España hacer la manita en un gol de Ferrán Torres anulado por fuera de juego claro. No hubo tiempo para más y el partido acabó con 4-0, un resultado contundente y necesario para el vestuario y la afición española. El golpe inicial está superado y ahora toca ser primeros de grupo. Próximo rival, Uruguay en la madrugada del próximo sábado en horario español.









