Atlético de Madrid y Brujas empatan en una locura de goles y fútbol de vértigo
Partido crucial para el Atlético de Madrid en lo que va de temporada y llegaba quizá en su momento más irregular de la temporada, con una racha de “sierra” de partidos. Goleadas mezcladas con derrotas inesperadas, partidos de juego sobresaliente mezclados de total apatía. Hoy era día de eliminatoria de Champions en la repesca y no había opción de medias tntas, había que dar la mejor versión.
El partido comenzó con un Atlético de Madrid que salió a controlar el partido para que nada escapara de su guión. Cuando el partido iba tomando forma llegaba una buena noticia para los rojiblancos, mano absurda del Brujas en el minuto siete que le dió a Julián Álvarez la oportunidad de abrir el marcador. No erró un argentino que se encuentra sediento de goles y puso por delante a los del Cholo.
A partir de ahí todo tornó a favor de los locales. El Brujas comenzó a atacar impetuosamente y el Atlético cayó en viejos y malos vicios como el de acular todo el equipo y dejar hacer al rival. La presión cambió a sólo medio campo y el Brujas movía muy rápido el balón y empezó a tener ocasiones. Tresoldi y Diakhon fueron los más desequilibrantes y peligrosos, y dicho sea de paso, los que provocaron que Oblak tuviera que hacer un buen desempeño.
El empate pudo llegar varias cosas, pero afortunadamente para los colchoneros, los últimos diez minutos de primera parte supusieron un despertar de los rojiblancos que quisieron desembarazarse de ese domínio belga. Poco a poco el Atlético fue combinando mejor y empezaron a llegar a los dominios de Mignolet provocando varios corners. Sería precisamente en el último, ya en el descuento de la primera parte, donde llegaría el segundo gol de los de Simeone. Córner botado por Julián Álvarez que Griezmann peina en el primer palo para que Lookman remate a puerta vacía.
Una locura de segunda mitad
Y si la primera mitad fue eléctrica y de goles, la segunda mitad también los iba a tener, y con un alto voltaje espectacular. Ya en el 51 ´Onyedika establecería el 1-2 y con ello comenzaría la remontada del Brujas. Los belgas empezaron a llegar por oleadas, con un fútbol vertiginoso que no paró en toda la segunda parte. Una segunda parte que fue básicamente un box to box contínuo.
El Atlético de Madrid no supo ni pudo “domesticar” ese fútbol y se apuntó a ese ritmo de partido que desde luego, no le iba bien, ni le iría a la postre. La banda izquierda se desangraba con las internadas de Diakhon y compañía y los cambios de Simeone no consiguieron atemperar el partido.
Tresoldi haría el empate a dos a pase precisamente de Diakhon, sin duda han sido la pareja más peligrosa de los locales. La inercia de juego seguía y entraron para el Atlético Sorloth y Álex Baena, pero no terminaron de funcionar hoy los cambios de Simeone. Pero a partir del 70´ el Atlético volvió a levantarse de la lona y poco a poco fue ganando terreno y ocasiones. Fruto de intentarlo se adelantarían nuevamente en el electrónico pero sería a cargo de Ordoñez que marcaría en propia portería al intentar despejar un centro de Marcos Llorente.
La fiesta de goles y velocidad continuaba y las ocasiones empezaron a ir de un lado hacia el otro sin orden ni sentido y finalmente el Brujas volvió a poner las tablas en el marcador con un gol de Tzolis con la zurda en el minuto noventa de partido.
La locura de partido acabó con un 3-3 que deja las espadas en todo lo alto y la eliminatoria abierta de cara a la vuelta en Madrid.








