Como en cada temporada en la que el Arsenal no logra sus objetivos, todas las culpas van sobre el culpable de siempre: Arsene Wenger, quien por enésima vez está en el ojo del huracán.
El entrenador francés, quien está a la cabeza de los gunners desde 1996, volvió a decepcionar a sus fanáticos con la mala imagen dejada frente al Manchester City en la final de la Copa de la Liga inglesa por 3-0 en el pasado domingo. Un nuevo golpe para un equipo que desde hace unos años vive de malos ratos.
Si bien Arsenal aún tiene oportunidades en Europa League, donde enfrentará a Milan en octavos de final, está a 10 puntos de los puestos de Champions en la Premier League. Fracasar en ambos frentes podría ser su acta de setencia.
“Felicito al City:ellos se irán a casa contentos y nosotros no.Tengo la sensación de que todo fue en contra nuestra hoy.Les regalamos el 1er gol y en la segunda mitad tuvimos mala suerte”,Wenger.¿3 a 0 es mala suerte, Arsene?. 13 años sin Liga y 8 finales perdidas.Ya es hora ¿no?
— GUSTAVO CHERQUIS (@Gustavo_che) 26 de febrero de 2018
Ya son ocho finales que Wenger pierde y la paciencia se agota. Las noticias sobre su destitución comienzan a hacer eco, teniendo en par de exjugadores que estuvieron bajo su dirección como parte de los principales candidatos.
Se trata de Thierry Henry y Mikel Arteta. Aunque ambos son jóvenes y no tienen experiencia como entrenadores, ambos forman parte de cuerpos técnicos de experiencia: el francés es asistente de Roberto Martínez en la selección de Bélgica y el español desempeña el mismo rol a un lado de Josep Guardiola en el Manchester City.
No son solo sus nombres los que se candidatean en caso de un despido a Wenger: Leonardo Jardim (Mónaco), Joachim Low (Alemania) y Paulo Fonseca (Shakhtar Donetsk) también muestran sus credenciales.






