El loanDepot Park fue testigo de una demostración de poder bastante clara al ver la ofensiva de los New York ante los Miami Marlins, aseguraron una victoria por 10-4 sobre los Marlins en su casa. Siendo el protagonista de la noche, el primera base Pete Alonso se llevó su primer jonrón de grand slam.
Pete Alonso define la noche con un grand slam
Gracias a Starling Marte, Luis Torrens y Brandon Nimmo y sus jonrones, los Mets pudo desempeñarse de manera excelente en la ofensa. Marte, quien ahora ocupa el primer puesto en la alineación en ausencia de Francisco Lindor, empató el juego con un jonrón en el tercer inning. Más tarde, sería Torrens quien aumentaba la ventaja en el marcador con un jonrón de dos carreras en el quinto, y Nimmo sentenció con un batazo de dos carreras en el sexto.
Por otro lado, David Peterson tuvo una actuación espectacular, convirtiéndose en el primer abridor de los Mets en la temporada en completar seis entradas. Su apertura trajo la estabilidad que el equipo necesitaba tras una serie complicada en Houston, donde los abridores de los Mets tuvieron dificultades para lanzar entradas largas.

La ofensiva de los Mets domina la noche ante los Marlins
Una ausencia notable en la alineación fue la del campocorto Francisco Lindor, quien está de permiso para estar con su familia tras el nacimiento de su tercer hijo. En su lugar, los Mets demostraron su profundidad, con jugadores como Marte dando un paso al frente para llenar el vacío.
Un despertar ofensivo llega después de una serie decepcionante contra los Astros de Houston, en la que los Mets solo anotaron cinco carreras en tres juegos y perdieron dos veces. La capacidad del equipo para recuperarse de manera contundente contra los Marlins demuestra su potencial a medida que avanza la temporada.
La serie continúa esta semana
El siguiente encuentro entre ambos equipos será el martes, donde los Mets se enfrentarán al as de Miami, Sandy Alcántara. También, el mánager Carlos Mendoza reconoció que no será fácil, pero demostró su confianza en las capacidades ofensivas del equipo, enfocándose en la importancia de mantener turnos de calidad y construir sobre su reciente éxito.
A medida que los Mets continúan su campaña, actuaciones como esta sirven como un recordatorio del poder ofensivo del equipo y del papel crucial que jugará en su búsqueda del éxito esta temporada.






