Movimientos en las filas de Toronto Raptors capitaneada por el dirigente Masai Ujiri. Lo primero que hizo tras el fracaso que supuso su temprana eliminación en playoffs fue un cambio de entrenador. Dwane Casey, ahora en los Detroit Pistons, deja su puesto a su asistente Nick Nurse, quien aterriza para darle un plus a la ofensiva, sobre todo en cuanto a ritmo de juego y lanzamiento exterior.
Por otro lado, está un de los movimientos más llamativo del verano. DeMar DeRozan, quien fuera su buque insignia durante los últimos cursos, ha puesto rumbo a San Antonio en lo que supone una apuesta arriesgada por Kawhi Leonard. El alero, que reconocía su descontento con la gerencia Spur, ha estado un año prácticamente en blanco, y además su futuro está en el aire al contar con una player option de cara a verano 2019. En la operación también ha llegado un veterano contrastado como Danny Green, en último año de su contrato, pero han perdido a la joven promesa Jakob Poeltl, quien tuvo un papel bastante importante como hombre de banquillo.
Masai Ujiri ha optado por arriesgar debido al ‘estancamiento’ que sufrían los suyos, sobre todo en la post-temporada. Los Raptors fueron líderes del Este sin discusión ninguna con una impresionante marca de 59 victorias, pero su rendimiento en los playoffs fue bastante discutible tras el 4-0 encajado en semifinales ante Cleveland Cavaliers.
Los Raptors cuentan con demasiados asteriscos en su plantilla, sobre todo en torno a la figura de Kawhi. ¿Estará centrado en su nuevo equipo o pensando en el mercado de agentes libres? También tenemos que lanzarnos otra cuestión. ¿Estará al cien por cien de sus problemas físicos que apenas le permitieron jugar 9 partidos oficiales? A poco que recupere su mejor versión, Leonard mejora la salida de DeRozan. Su rendimiento, digno de MVP en temporadas anteriores será vital para el futuro de los canadienses pese a contar con piezas importantes como Lowry, Ibaka y Valanciunas.

Kawhi Leonard será el jugador a seguir por todos, tanto por los aficionados canadienses como por el resto de la NBA, ya que el próximo verano podría ser agente libre. El alero deberá demostrar que no ha olvidado sus mejores días y que todavía le queda mucho baloncesto por delante pese a la rareza de su lesión. Un talento que aporta en ataque y defensa. Su fichaje supone una mejora de lo presentado por DeRozan, sobre todo en materia del lanzamiento exterior. Leonard todavía conserva el cartel de estrella, pero deberá reafirmarse.







