Aunque Dellin Betances ha sido uno de los relevistas más dominantes en las Grandes Ligas desde el 2014, su actuación este año ha dejado mucho que desear, tanto para el manager Aaron Boone como para los fanáticos de los Yankees.
Los problemas de control de Betances se remontan al año pasado, cuando el derecho promedio 6.6 boletos por cada nueve innings. Y aunque fue al Juego de Estrellas por cuarto año corrido, dejó 5.68 de efectividad y otorgó 7.8 boletos por cada nueve innings en sus últimos 16 juegos de la temporada regular, por lo cual lógicamente no fue uno de los brazos en los que más confió el ex capataz Joe Girardi en la postemporada.
Betances, de 30 años, pasó la temporada muerta tratando de mejorar su mecánica para lanzar más strikes. En efecto, su tasa de boletos ha mejorado (3.1) y sigue ponchando gente (15.6K/9IP). Sin embargo, su velocidad ha bajado -de 98.1 mph con su recta el año pasado a 96.7 este) y lo han bateado con facilidad.
Los Yankees tienen varias opciones a considerar mientras tratan de lidiar con los problemas de Betances.
Usarlo en momentos de poco apremio
Aunque los Yankees lo usaron en 56 de sus 66 juegos en el octavo inning o luego, Boone parece dispuesto a probar este camino. Betances ya fue llamado para cerrar una victoria de 12-1 sobre los Marlins el 16 de abril, y también lo usaron en el 8vo en un duelo que ganaban 8-3 contra los Tigres. Con Chad Green, Adam Warren, Chasen Shreve, David Robertson y el cubano Aroldis Chapman a sus órdenes, Boone puede dejar que Betances se acomode lejos de las situaciones apremiantes.
Usarlo por pocos outs
Si los Yankees quieren seguir retando a Betances metiéndolo a lanzar en momentos claves, pueden limitarlo a ver de uno a tres bateadores, especialmente contra los bateadores menos fuertes de los rivales. Eso le podría permitir ir ganando confianza.
Enfocarse en el uso de ciertos pitcheos
Betances ha sido particularmente inefectivo contra bateadores zurdos este año (1.722 de OPS). La temporada pasada, cuando los zurdos dejaron OPS de .441 en su contrato, utilizó su curva casi el 66% de las veces en el primer pitcheo de esos turnos, de acuerdo con Statcast™. ¿Esta temporada? Sólo 50%. Subir ese porcentaje no sólo le permitiría ponerse adelante de los rivales, sino poder usar su recta más tarde con mayores posibilidades de éxito.
Cambiarlo
No será fácil, pues los otros gerentes generales seguramente no querrán dar mucho por un lanzador tan volátil, a pesar de que Betances está ganando un salario muy razonable de US$5.1 millones esta temporada y tiene otro año como elegible al arbitraje antes de pisar la agencia libre. Los Angelinos podrían ser una opción, pues el gerente general Billy Eppler vio de cerca a Betances durante sus años en los Yankees. Un abridor de la parte trasera de la rotación como Parker Bridwell podría ser una propuesta justa, dada la necesidad de pitcheo de los Yankees. Por supuesto, si los Yankees van a cambiar a Betances en este momento tienen que estar dispuestos a vender barato. Y eso no siempre es una estrategia inteligente, especialmente con un jugador del calibre de Betances.
Lo mejor para los Yankees sería mantenerlo en sus filas y permitirle trabajar para encontrar el control perdido con la esperanza de recupere su nivel de estelar.
Sebastián Villalobos
Redactor de NBA y MLB en Hispanic Sports Media - @sebastian0209 en Twitter y en Instagram @sebastianvu02
España es finalista de la Euro 2024. Gracias a una magnífica actuación de Lamine Yamal y Dani Olmo, el equipo de Luis de la Fuente siguió mostrando un magnífico juego de equipo y se consolidan como favorito al título luego de vencer 2-1 a Francia en el Múnich Football Arena.
El camino de Venezuela a la Copa América 2021 resultó complicado, sobre todo en las 48 horas previas. No pudieron viajar Tomás Rincón, Wilker Ángel y Rolf Feltscher a Brasil, tras dar positivos por coronavirus. Luego llegaría lo peor: 13 jugadores se unieron a la enfermería, estando ya en Brasil.
Lionel Messi ganó su séptimo Balón de Oro este lunes, en la ceremonia organizada por la revista France Football. El argentino hizo valer la Copa América conquistada ante Brasil en el Maracaná para cerrar, con broche de oro, un año complicado. Complicado por la situación administrativa y deportiva del Barcelona