Mr. Sonrisas está al timón, pero con condiciones estrictas. Jürgen Klopp llega a la selección de Alemania con el objetivo de levantarla, después del hundimiento sufrido desde que ganó el Mundial de Brasil 2014.
Klopp se sienta en el banquillo, sí, aunque subrayando varias advertencias. Y una de ellas en especial para proteger a su familia.
Jürgen Klopp bei seiner Vorstellung:
— Nils Ahrensmeier (@NilsAhrDE) July 24, 2026
“Wenn ihr morgen sagt, der ist scheiße, bin ich weg. Ohne Abfindung.“ pic.twitter.com/ghmOL9t5Ia
“No estoy haciendo este trabajo por mí. Lo estoy haciendo por ustedes. Estoy aceptando este trabajo a pesar de haber visto cómo trataron a Julian Nagelsmann. Lo estoy aceptando a pesar de haber visto cómo trataron -en Inglaterra- a Thomas Tuchel”
“Marco una condición innegociable: el día que en la DFB o la afición piensen que debo irme, me iré sin indemnización, pero”, y aquí apunta a los periodistas, “si se meten con mi familia y no la dejan en paz, también me iré; critíquenme si algo no funciona, con gusto trabajaré en ello, pero el respeto es esencial”.
Directo, sincero, sin rodeos. El hombre que supo devolver al Liverpool a los niveles más altos del mundo ahora tiene como desafío hacerlo con Alemania.
Alemania, de la gloria al fracaso constante en mundiales
Recordemos el camino de la Mannschaft luego de alcanzar el tetracampeonato en Brasil 2014:
- Eliminado en primera fase de Rusia 2018, con una victoria y dos derrotas.
- Mismo destino en Qatar 2022, con un triunfo, un empate y una derrota.
- Eliminado en 16avos de final del Mundial 2026, cayendo en penales 4-3 con Paraguay. En fase de grupos quedó primero con dos victorias y una derrota.
En este escenario arriba Jürgen Klopp, que tras salir del Liverpool en 2024 se dedicó a trabajar con el grupo Red Bull y a ser comentarista en el Mundial 2026.
“Es un gran honor para mí estar sentado hoy aquí. Es el punto álgido de mi carrera y de mi vida profesional; daré todo lo que tengo”, dijo el alemán.
“Quiero trabajar con futbolistas que practiquen un estilo que todos disfruten y lograr que la gente se vaya a casa después del partido diciendo ¡wow!. Tenemos una cantidad increíble de talento, pero las expectativas en Alemania son desmesuradas y debemos ser conscientes de que necesitamos tiempo para alcanzar los objetivos más altos”, subrayó Klopp.
La ruta de Jürgen Klopp en clubes antes de unirse a la Mannschaft
El palmarés de Klopp comenzó en 2010-11, cuando ganó la Bundesliga con el Borussia Dortmund. En total, con los aurinegros logró dos campeonatos locales, una Copa de Alemania y dos supercopas locales.
Se unió al Liverpool en 2015-16, revolucionando a un gigante que por mucho tiempo estuvo dormido. En su primera temporada finalizó en el octavo lugar de la Premier; fue cuarto en las dos siguientes, segundo en 2018-19…
Hasta que llegó su hora, en 2019-20, ayudando a los Reds a lograr la corona inglesa.

Previamente alzó la Champions League, en la gloriosa campaña 2018-19, donde también los Reds celebraron la Supercopa UEFA y el Mundial de Clubes.
Más allá de los logros, el Liverpool de Klopp dejó su huella de fútbol de contrapresión, o gegenpressing, donde tras perder la pelota atacaba casi de inmediato al rival para recuperarlo.
¿Podrá trasladar su idea a la selección de Alemania? Parece difícil, sobre todo por la diferencia de días de trabajo entre un club y un equipo nacional. Klopp no podrá estar todos los días con sus jugadores, teniéndolos solo algunas semanas al año.
“Les pido que nos acompañen en el proceso pensando en el bien del equipo. Sin embargo, Jürgen Klopp no tiene una carrera después de la selección nacional; este es, idealmente, el punto culminante de mi trayectoria”, dijo Klopp. Comienza una etapa desafiante al frente de la Mannschaft.






