Messi, entre lágrimas, no se quitó la medalla del segundo lugar. La mantuvo colgada de su cuello, como ejemplo de deportividad y competitividad.
Fue, a falta de hacerse oficial, un cierre amargo para la brillante carrera del 10 con su selección. Al menos en mundiales.
Argentina cayó 1-0 con España en tiempo extra en la final de la Copa del Mundo 2026, celebrada este domingo en el Metlife.
El mismo estadio que vio a la leyenda retirarse, luego de perder su tercera final consecutiva, una de mundiales y dos de Copa América, ahora sirvió para una nueva derrota en una Copa del Mundo.
Pero lo de Messi es el alma de un boxeador, alguien que sabe caer y levantarse.
Porque lo de Argentina tiene su apellido como escudo, como bandera, como símbolo. Si la Albiceleste ha tenido preponderancia en los últimos 12 años, es gracias al pibe de Rosario.
No es solo ganar, es perder y levantarse para seguir luchando: la carrera de Messi
Hablemos de las finales perdidas en el Mundial de Brasil 2014, en las copas América de 2015 y 16. De las ganadas en la edición continental de 2021, de la Finalissima, la del Mundial 2022, la de la Copa América 2024.
Y de la perdida en 2026.
Hay selecciones que llegan a definiciones, las pierden y luego desaparecen en el horizonte de la historia. Y hay otras, como Argentina, que perseveran y luchan de derrota en derrota hasta celebrar el triunfo.
Esa perseverancia se mantuvo encendida gracias a Messi.
Esa competitividad.
Ese espíritu de lucha.
Esa alma de boxeador.
Messi sumó ocho goles y cuatro asistencias en la Copa del Mundo 2026, y todo con 39 años de edad. Resultó determinante para llevar a su selección a optar a un Mundial donde, equipos como Francia o España, lucían como amplios favoritos.
Pero no contaban con el último aliento del Diez, que derrochó pundonor y jerarquía en cada intervención.
Recordando además el triunfo batallado ante Inglaterra en semifinales, donde dio dos asistencias para la remontada 2-1. Así, la persona que siempre lo comparó con Diego Maradona, minimizando los triunfos del rosarino, ha tenido que quedarse callada.
Messi lo logró.
Ahora es tiempo de descansar, al menos que decida lo contrario.
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