España vence 0-2 con un fútbol sobresaliente a una inoperante Francia
España ya está en su segunda final de un Mundial. Han pasado 16 años de aquel gol de Iniesta en Sudáfrica que le dio a España su primera estrella. Aquella Selección de auténtico sobresaliente ha tenido su relevo en otra generación que también está exhibiendo la misma nota y que, va por el mismo camino, ganando previamente una Eurocopa. Los de Luís de la Fuente ya esperan rival para batirse en duelo el domingo en pos de la segunda estrella que bordar encima del escudo.
La Roja se plantó en semis a base de crecer partido a partido en su máxima, el equipo, el fútbol combinativo y la solidaridad con el compañero en cada parcela del campo. Llegados a la semifinal y, frente la otra gran favorita como Francia, pero que llegaba a este partido como un auténtico tornado, España ha maniatado a “Les Bleus” y ha dejado inoperantes a sus killers de ataque. Un 0-2 tan claro como trabajado, una victoria merecida y quizá más fácil de lo esperado, y es que, el dominio de España ha sido apabullante. La Roja ha sentado catedra en Dallas de lo que es jugar al fútbol y, muy a subrayar, de lo que es jugar al fútbol en equipo.
Un inicio contemporizador donde España de forma temprana cogió las riendas
El partido inició con un ritmo de juego muy pausado en los diez primeros minutos. Mucho respeto, no era para menos, frente a frente, las dos favoritas y el escenario, las semis de un Mundial. Ambas selecciones muy cautelosas pero ya mostrando sus cartas. Francia, ordenada y esperando atrás, dejando el balón a España. Mientras los de Luís de la Fuente mandando en el partido y dando cadencia a un engranaje combinativo que resultaría superlativo según avanzaba el reloj.
Rabiot vería la amarilla para Francia en menos de diez minutos y es que, los galos intentaron imponer su físico y marcar territorio durante el encuentro pero España, acabaría pasando por encima de los galos a base de juego y lectura del encuentro… Juego combinativo, anticipación, lógica plena en los pases, carencia de errores y sobre todo, ayudas al compañero tanto en ataque como en defensa. No había jugador español que no tuviera un par de opciones de pase en cada posesión. Este era el guion que se impuso a partir de los diez minutos de juego y que duraría hasta el final.
A los 20´ de juego llegaría el penalti que multiplicaría el juego que ya estaba empezando a gestar España. Acción kamikaze de Digne en su penalti sobre Lamine Yamal, una acción tan inocente como imperdonable en unas semis de Mundial. Oyarzabal se encargó de transformar la pena máxima con una tranquilidad tan impropia de un partido de tal calibre, como propia de un jugador como Oyarzabal, que sin ser una estrella, asume responsabilidades como tal. Mikel Oyarzabal es, como ya citamos en este medio, una estrella silenciosa.
Con el 0-1 en el marcador, todo se desencadenó, ese engranaje de juego español comenzó a ir ya rodado. España combinaba y combinaba y Francia sólo veía el balón pasar de un lado al otro y llegaba tarde a todo. En las pocas ocasiones que un español fallaba, llegaba otro a corregir el error del compañero. Por si fuera poco, la defensa española estuvo aún mucho más seria de lo que ya estaba siendo en el Campeonato. Cubarsí, Laporte, Cucurella y Pedro Porro estuvieron descomunales, con este último coronándose a la postre con su gol.
Rodri, Fabían, Dani Olmo y Baena eran mariscales en el medio campo. Una sala de máquinas que hizo que en vez de con 11, pareciera que España jugaba con 13. Lamine ya buscaba sus típicos dribblings aunque no sería hasta el segundo tiempo que se entonaría más.
Saliba se lesionaría para Francia a la media hora de partido, esos dribblings de Lamine quizá hicieron que el francés recayera de unas molestias que lleva arrastrando todo el Mundial. Pasada esa media hora llegaría la primera medianamente seria para Francia en un chut de Barcola. Pronto llegaría la respuesta española en una acción de Fabián que por poco hace el 0-2 tras un pase excelente de Lamine Yamal. Uno de los pocos sustos para España llegaría en un pase filtrado de Rabiot a Mbappe que Unai Simón supo leer magníficamente y anticipar para sacarla. Justo antes del descanso llegaría otra gran ocasión para Francia en un centro excepcional de Kounde al área pequeña que Mbappe no pudo ejecutar.
España sienta catedra en el segundo tiempo y ejecuta a su rival
Pese a los dos sustos al borde del descanso, España llegaba al descanso por delante en el marcador y plena de dominio. El segundo tiempo se dibujaría como una oda al fútbol de equipo y un ejemplo de selección bien cohesionada.
España empezaba a encontrar esos pasillos de juego propiciados por las prisas que lógicamente le empezaban a entrar a Francia, a su vez, salía de la presión gala con una solvencia inusitada cuando te mides con un rival de tal entidad. La facilidad de salida de balón y de encontrar el pase correcto para hilvanar jugada era de videoteca.
Pedro Porro tendría la suya, muy clara, plantándose sólo ante Maignan, pero resultó en fuera de juego. Oyarzabal también volvería a flirtear con el gol, el segundo se olía. Doué entraba en el campo para Francia y ya lo habían hecho anteriormente Lacroix y Koné. España se resistiría aún a mover piezas.
Claro estaba que no hacía falta cambiar a nadie aún porque llegaría el 0-2. Minuto 58 de partido y Pedro Porro iniciaba una pared con Dani Olmo que el mediocampista devolvió a pesar de la falta recibida. El extremeño se encargaría de ejecutar la culminación de la jugada liquidando a Maignan con un chut al palo corto y poniendo dos de distancia para España.
La Roja estaba desencadenada y Lamine Yamal batiría también al portero galo tres minutos después aunque el tanto sería anulado por fuera de juego. Francia tendría un pequeño arreón tras el mazazo del gol pero la seriedad defensiva de España secó cualquier opción.
El banquillo español empezó a moverse y Ferrán Torres entraría por un agotado y goleador Oyarzabal. Poco después lo harían Pedri y Mikel Merino para dar oxígeno al medio campo español y es que, el partido ya rondaba los 80´.
Unai Simón tornaría protagonista en una acción en la que salvó un gol dos veces en la misma jugada. Nuevamente hizo buena lectura de un pase a Mbappe, anticipó y despejó, pero el despeje fue a las botas de Doué quien buscó el hueco para disparar pero nuevamente Unai Simón acabó con la acción.
Ferrán casi haría el tercero para España tras un centro exquisito de Baena. Precisamente Baena sería uno de los siguientes sustituidos junto con Pedro Porro, quien se marchó tocado del terreno de juego. Nico Williams y Marcos Llorente entrarían para dar el relevo.
El partido estaba liquidado y paulatinamente Francia bajó unos brazos que, realmente habían permanecido maniatados todo el encuentro. España está en la final, Argentina o Inglaterra será el rival pero La Roja, es ahora más que nunca favorita con un fútbol que hoy ha sido, simple y llanamente, excelso.









