Griezmann deja el Atlético de Madrid como uno de los jugadores más grandes e históricos del club
Antoine Griezmann finaliza su andadura en el Atlético de Madrid tras, ni más ni menos que 10 temporadas en la disciplina rojiblanca. No es un “one club man”, pero casi como si lo fuera, además de por la larga trayectoria en la entidad atlética, por ese enamoramiento por la elástica rojiblanca y todo lo aportado al club que, antes, ahora y siempre, será el de la ribera del Manzanares por mucho que ahora su casa sea el Metropolitano.
Un Metropolitano que ya se ha asentado como la casa colchonera y ha afianzado el espíritu rojiblanco. Un espíritu que, Griezmann, pese a su “aventura” blaugrana, siempre ha llevado dentro. “El Principito” siempre ha expresado su gratitud a la Real Sociedad, club que le abrió las puertas al fútbol de alto nivel cuando en Francia lo rechazaban, pero con el Atlético de Madrid, directamente ha afirmado que es algo que va “más allá del amor”. Su amor ha sido demostrado con su larga estancia en el club rojiblanco, su implicación siempre, su juego, sus goles que le han hecho convertirse en el máximo goleador de la historia del Atlético de Madrid con 210 goles, su regreso tras la estancia en Barcelona sabedor que no toda la masa social atlética le “perdonaría” la salida, y el haberse sabido ganar de nuevo a toda la afición a base de sus cualidades.
Antoine Griezmann a su vez, ha tenido la difícil labor de ser protagonista en varias generaciones de la plantilla rojiblanca debido a su dilatada trayectoria, y ha cumplido con creces. Siempre diferencial, incluso en este último año donde ya daba su “canto del cisne” en el fútbol de élite europeo. Dentro del vestuario absolutamente referencia y peso pesado junto a Koke y Oblak.
Un juego y una aportación que a nadie dejan indiferente y que le han dado la etiqueta de leyenda del Atlético de Madrid
Sólo sus números bastarían para situarle como leyenda del Atlético de Madrid y top 20 de los mejores futbolistas de las dos últimas décadas, pero además de eso, cabe destacar su juego una aportación de valor incalculable a la hora de dar réditos finales al equipo.
Griezmann pasa por ser a nivel táctico y de lectura de juego uno de los mejores delanteros del continente. Siempre ha destacado por mezclar una gran visión de juego que le permitía ver líneas de pase poco comunes, situarse en la posición adecuada en el timing preciso para recibir balones en el área o en otras zonas de ataque, con una técnica y finalización de cara al gol de jugador Top. Antoine siempre ha tenido una buena capacidad de regate, control de balón y disparo con ambas piernas que le ha hecho un delantero de los más completos. A todo ello y su privilegiada lectura del juego hay que sumarle un extra poco común en delanteros hasta hace bien poco… La capacidad defensiva, el ser la primera línea de defensa cuando hay que comenzar a realizar la presión sobre la salida de pelota rival.
Como todo jugador, ha evolucionado aunque ya aglutinara la mayoría de estas capacidades a lo largo de toda su trayectoria. El “rol” de Griezmann ha ido mutando en el Atlético de Madrid en unas tres etapas diferenciadas en las que, lógicamente han influido las necesidades del equipo, su evolución como futbolista y las características de la plantilla en cada época.
Desde su llegada en 2014 y en sus primeros años en el Calderón, Griezmann era muy finalizador aunque en aquella época siempre partía en su posición, por aquel entonces natural de extremo zurdo. Se ofrecía en desmarques de ruptura, con unas características muy orientadas a ese juego muy directo de aquel Atlético de Madrid. Después comenzó a mutar hasta convertirse en el futbolista total que es hoy en día. Durante aquellos primeros años lo hizo combinando posiciones de área con otras más retrasadas en el campo sacando a relucir aún más sus dotes de visión de juego.
Creatividad y construcción de juego al servicio de Simeone pero sin descuidar el gol. Tras su regreso después de pasar por el Barcelona, el galo empezó a transformarse netamente en un futbolista total. En labores de 3/4 de campo organizaba juego, se incorporaba al ataque y otras se situaba más en zona de área siempre más como segundo punta. En el último año, habiendo pasado a un rol más de jugador suplente que suele entrar al campo pasada la hora de juego ha seguido siendo diferencial. Pasa por ser uno de los jugadores que más impacto han tenido en La Liga este año entrando desde el banquillo. El galo ha firmado en la competición doméstica 7 goles y 2 asistencias, siendo 6 de esos goles marcados tras salir del banquillo.
Momentos clave en su trayectoria rojiblanca
Muchos han sido en una década en la casa rojiblanca los momentos importantes para Griezmann y para el equipo. Algunos, triunfales y ya historia del club, otros, amargos y dolorosamente tristes. Prueba palpable de que la mejor etapa del Atlético de Madrid y la trayectoria de Griezmann en el club están casi tan ligadas como la del Cholo Simeone con la entidad.
Griezmann, quien empezó sin ser, contra todo pronóstico, titular indiscutible, cambio las tornas y ganó el pulso al Cholo en la mítica “Catedral”, San Mamés, ante el siempre hermanado Athletic Club. El Atlético de Madrid venía de ser campeón de Liga y Antoine, aunque con un potencial extraordinario, no iba a tener el puesto seguro. Aquel día ante el Bilbao hizo un triplete que convenció definitivamente a Simeone. Antoine levantaría ya en 2015 su primer título como rojiblanco, la Supercopa de España.
La temporada 2015/16 fue, a nivel europeo, quizá la mejor de Griezmann, pero a su vez con uno de los peores finales esperados. Antoine enarboló un Atlético de Madrid que volaba en Champions con unas actuaciones del galo descomunales y firmando 7 goles. Pero el sueño tornaría pesadilla en el peor momento y con el peor de los monstruos para cualquier rojiblanco, el Real Madrid. Los de Simeone perdieron la final de la Champions y Griezmann falló un penalti en la final. Todo tras haber hecho un doblete frente al Barcelona en Cuartos y apuntillar al Bayern de Munich en semis también marcando.
En 2018 la suerte en Europa sonreiría y Griezmann levantaría con los atléticos la UEFA Europa League después de liquidar al Olimpique de Marsella en la final. El galo firmó en la final un doblete marca de la casa. Esa misma temporada se tomaría junto con su Atlético de Madrid una pequeña venganza ganando al Real Madrid la Supercopa de Europa y logrando su segundo título europeo con los colchoneros. Aquel año sería a nivel profesional para Griezmann la culminación ya que en verano ganaría con Francia el Mundial.
Para la temporada 2019/20 Griezmann iniciaría un periplo por el Barça de tres temporadas y a su vuelta al Atlético, lugar del que su corazón nunca quiso salir, se tuvo que ganar de nuevo a pulso precisamente el corazón de parte de la hinchada atlética que no había perdonado su marcha. Pero Antoine a base de implicación, juego y goles, demostró que su sangre era rojiblanca.
El 2024 marcaría otro momento importante en su periplo por el Atlético y es que en enero de aquel año, Griezmann rompería el record goleador del gran Luís Aragonés y se establecería a partir de entonces como máximo goleador histórico del Atlético de Madrid. Bonito broche para alguien que, sin ser un “one club man” es casi como si lo fuera. Leyenda e historia del conjunto rojiblanco.








