Los Denver Nuggets consiguieron una victoria trabajada ante los Memphis Grizzlies en el Ball Arena, imponiéndose 122-116 en un partido de alto ritmo ofensivo y donde el equipo local tuvo que apoyarse en su profundidad para cerrar el compromiso.

Denver logró sacar diferencias importantes en los momentos decisivos, pero el desarrollo del encuentro estuvo lejos de ser cómodo. Memphis mantuvo presión constante durante gran parte de la noche, obligando a los Nuggets a ejecutar con precisión para evitar que el partido se escapara en los tramos finales.
Los Nuggets creen en Tim
La figura ofensiva de los locales fue Tim Hardaway Jr., quien firmó una actuación sumamente eficiente con 21 puntos, lanzando 7 de 8 en tiros de campo y 4 de 5 en triples. Su impacto desde la banca fue determinante para sostener el ritmo anotador del equipo, especialmente en los momentos donde Memphis lograba acercarse en el marcador.

También destacó Nikola Jokic, quien registró un nuevo triple-doble con 26 puntos, 15 rebotes y 10 asistencias, aunque su desempeño estuvo marcado por una noche irregular en el manejo del balón. El serbio sufrió múltiples pérdidas que permitieron a los Grizzlies generar transiciones rápidas y mantenerse competitivos durante el partido, algo poco habitual en el tres veces MVP.

Por su parte, Jamal Murray aportó 23 puntos y 6 asistencias, liderando varios tramos ofensivos del equipo, mientras que Christian Braun tuvo una actuación sólida y eficiente con 14 puntos, destacándose por su agresividad atacando el aro y su aporte defensivo.
Desde la rotación interior, Jonas Valanciunas brindó minutos importantes con 9 puntos y 6 rebotes, ayudando a sostener la pintura en los momentos donde Jokic descansó. A esto se sumaron los aportes complementarios de Julian Strawther (11 puntos) y Bruce Brown (10 puntos), quienes ofrecieron soluciones ofensivas clave desde el perímetro.

Memphis encontró respuestas ofensivas que mantuvieron el partido abierto hasta los minutos finales, aprovechando los errores en la circulación del balón de Denver y presionando constantemente el ritmo del juego. Sin embargo, la efectividad desde el triple y la profundidad del banquillo terminaron inclinando la balanza a favor de los locales.
Los Nuggets continúan sumando victorias apoyados en su producción colectiva, aunque el equipo todavía busca mayor consistencia en la ejecución ofensiva y en el control del balón, aspectos que serán fundamentales en el desarrollo de la temporada.






