Los Golden State Warriors tuvieron una noche complicada cayendo con claridad 113-94 ante los Philadelphia 76ers en el Chase Center. El marcador fue un reflejo bastante fiel de lo que se vio en la cancha: un equipo visitante sólido, físico y ordenado frente a unos Warriors parchados, sin respuestas y lejos de su mejor versión.
Sin Steph los Warriors no se hayan.
Desde el arranque, Golden State supo que iba a ser cuesta arriba. La ausencia de Stephen Curry, fuera por molestias físicas, volvió a notarse demasiado. Sin su principal generador ofensivo, el ataque se volvió predecible y dependiente de rachas aisladas. El primer cuarto fue competitivo, pero con el correr de los minutos Philadelphia empezó a imponer su ritmo y ya no soltó el control del partido.
Los 76ers dominaron especialmente en los aspectos que suelen marcar diferencias: rebotes ofensivos, puntos en la pintura y visitas a la línea de tiros libres. La diferencia en faltas y lanzamientos desde la línea fue notable y terminó de romper cualquier intento de reacción de los locales. Philadelphia movió bien el balón, encontró tiros cómodos y castigó cada error defensivo de Golden State.
his latest bucket gives @AndreDrummond a double-double! pic.twitter.com/6xzmJfbzJA
— Philadelphia 76ers (@sixers) February 4, 2026
Uno de los nombres propios de la noche fue VJ Edgecombe, quien lideró a los Sixers con una actuación muy completa, con 25 puntos, 7 rebotes y 7 asistencias. No estuvo solo: varios jugadores de Philadelphia aportaron en doble dígito, mostrando un ataque equilibrado y difícil de frenar.
Del lado de los Warriors, el esfuerzo no alcanzó. Gui Santos y Pat Spencer encabezaron la anotación, pero sin una figura clara que tomara el control del juego, el equipo se fue diluyendo. La falta de fluidez ofensiva y la incapacidad para sostener la intensidad defensiva quedaron expuestas ante un rival que no perdonó.
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Tras el partido, Steve Kerr reconoció que el equipo no tuvo la energía necesaria para competir y que la diferencia física fue determinante. La derrota vuelve a poner a Golden State en una posición incómoda en la tabla y alimenta las dudas sobre el rumbo del equipo de cara al cierre de temporada y al trade deadline.
"That's when it got real for me."
— Warriors on NBCS (@NBCSWarriors) February 4, 2026
Draymond Green details his conversation with Steve Kerr about the possibility of being traded pic.twitter.com/fHFAb0w3KD
En ese contexto, Draymond Green volvió a ser protagonista fuera de la cancha. Con su nombre circulando en rumores de posibles traspasos, el veterano fue consultado sobre su futuro en la entrevista postpartido. Lejos de esquivar el tema, Green fue directo: “Esto es un negocio. Lo he sabido desde el primer día”. También dejó en claro su postura personal: “Quiero terminar mi carrera aquí, pero entiendo que el equipo tiene que hacer lo que crea mejor”.
Sus palabras reflejan el momento que viven los Warriors: una franquicia histórica, en transición, tratando de competir mientras evalúa decisiones difíciles que podrían cambiar el rumbo del equipo en los próximos días.






