
Dallas, Texas – Charlotte no baja el ritmo. Los Hornets asaltaron Dallas para encadenar su quinta victoria consecutiva, un triunfo vital que les permite acercarse a la décima posición del Este y poner la mira directamente en los Chicago Bulls en la lucha por el ‘play-in’ (Claudio Ropain / Hispanic Sports Media)

El novato de los Hornets y excompañero de Cooper Flagg en Duke firmó una noche extraordinaria. Kon Knueppel comandó el ataque con 34 puntos y un letal 8 de 12 desde la larga distancia, reafirmando por qué, junto a Flagg, encabeza la carrera por ser el mejor novato de la temporada gracias a su privilegiada puntería perimetral.

En la otra cara de la moneda, la joven estrella de los Dallas Mavericks protagonizó una noche histórica. Cooper Flagg rozó la perfección con 49 puntos que, aunque resultaron insuficientes para asegurar el triunfo de su equipo, dejaron sensaciones inmejorables. Con esta exhibición, el jugador franquicia de los Mavs lanza un mensaje contundente: la corona del Rookie del Año tiene un aspirante de época.

Las expectativas de un choque de alta intensidad se cumplieron desde el salto inicial. Aunque los Hornets amenazaron con romper el partido temprano, logrando una ventaja de 13 puntos en el primer cuarto, los Mavericks no tardaron en reaccionar. De la mano de un Cooper Flagg encendido, Dallas logró neutralizar el dominio visitante en el segundo periodo, transformando lo que parecía una victoria cómoda para Charlotte en una batalla sin cuartel.

La paridad fue la tónica tras el descanso, llegando al último asalto con un empate que vaticinaba un final de infarto. El cuarto periodo se convirtió en un intercambio de golpes constante donde el destino del encuentro estuvo en el aire hasta el último suspiro. Fue ahí donde emergió la figura de Cooper Flagg; a pesar de que el tiro exterior ha sido su asignatura pendiente esta temporada, el novato de Dallas mostró una madurez asombrosa al clavar tres triples clave en cinco intentos, manteniendo a los suyos con vida en el momento de mayor presión.

Pese a tener la última posesión para sellar la remontada, el destino le jugó una mala pasada a los Mavericks. Un error en la entrega de Flagg terminó en las manos de Sion James, quien con frialdad asistió a Knueppel para que este provocara la falta personal. Desde la línea de castigo, el novato de Charlotte no perdonó, sentenciando el encuentro tras un último intento desesperado de Flagg que se quedó corto, sellando así el triunfo definitivo para los visitantes.

Lo que resulta innegable es que ambos poseen el potencial para marcar una época en la NBA. Más allá de las estadísticas, el duelo de anoche confirmó que tanto Flagg como Knueppel están destinados a ser la cara de sus respectivas franquicias, asumiendo desde ya el peso de liderar el futuro de la liga.







