El Atlético de Madrid vence al Oviedo en media hora y sigue en una racha espléndida
El impulso de vencer al Inter de Milán en el descuento ha sido muy grande para el Atlético de Madrid y, sin duda reforzó su inercia, sus sensaciones y ese empuje psicológico que siempre aporta a parte de las posibilidades técnicas y tácticas del equipo. Con tres partidos en siete días y tras el esfuerzo notable de Champions League frente al Inter de Milán, el Cholo y sus hombres sabían que el Oviedo en Liga y en casa, tenía que ser únicamente un trámite que liquidar rápido visto que el Barcelona es el siguiente contrincante.
Con todos los respetos hacia en Oviedo obviamente, y sabiendo que los puntos en juego son los mismos frente a Oviedo que ante Barça, se entiende que la dificultad para lograrlos no debe ser igual ante uno que ante el otro… Y más con el esfuerzo sobrevenido ante el Inter de Milán.
Así las cosas los rojiblancos saltaron al campo con la idea clara, y no la pudieron plasmar de mejor forma. Las intenciones ya estaban sobre el papel de inicio ya que, titulares casi indiscutibles como: Julián Álvarez, Giuliano, Marcos Llorente, Pablo Barrios o Giménez, asistieron al pitido inicial desde el banquillo. Pero la plantilla del Atlético es más que solvente, siendo una de las mejores y más completas de La Liga. No había nada que temer.
Dos partes bien diferenciadas y una gestión de esfuerzos impecable
Cuando comenzaron las hostilidades, los rojiblancos dieron buena cuenta de su superioridad por juego y plantilla, rápidamente tomaron la iniciativa y desarrollaron el juego de domínio de balón y circulaciones rápidas de balón al que nos tienen acostumbrados esta temporada. El Oviedo por su parte comenzó a quedar retratado con unas debilidades defensivas y de compromiso de equipo con la zaga que también están siendo marca registrada para los ovetenses este año.
Los goles llegaron pronto, en media hora los locales iban ganando 2-0 con dos goles muy similares y aprovechando unas bandas descuidadas del Oviedo. Algo que los pupilos del Cholo rápidamente percibieron atacando ostensiblemente por los flancos. Hancko-Sorloth, esa fue la conexión en los goles, tan parecidos fueron los tantos que el binomio para obrarlos fue el mismo en ambos.

Una vez convertido el segundo, el Atlético de Madrid fue paulatinamente desacelerando y la segunda parte se convirtió en un partido en el que el ritmo bajó ostensiblemente y donde los locales cedieron el dominio del balón a los astures, sabedores de que tenían el partido bajo control y se lo podían permitir.
Desde el campo, los jugadores gestionaban esfuerzos, y desde fuera, el Cholo, gestionaba minutos introduciendo cambios pero meramente para dosificar a los jugadores, ya que dichas sustituciones no ofrecieron nada distinto, cosa que no suele suceder con los cambios de Simeone. El argentino es uno de los entrenadores con mayor influencia a través de sus cambios de La Liga, generando casi medio gol por partido cuando introduce cambios.
El partido fue muriendo sin nada notable sobre el campo y los rojiblancos añadieron un +3 a su casillero en La Liga, estando a sólo tres puntos del Real Madrid, líder de la competición. Metidos de lleno en lucha por La Liga y con un duelo directo ante el Barça el martes. El Atlético de Madrid es probablemente ahora mismo el equipo más en forma de La Liga, con una racha portentosa, unos números sobresalientes y un juego por fin consolidado.







